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miércoles, 6 de febrero de 2013

Assasins, ¿quienes eran ?



Para los que los confunden y creen que la Historia de video juego es la real.


El ismailismo es una corriente del islamismo chiita cuyos seguidores abrazan una doctrina muy compleja pues para ellos el Corán es una alegoría de un mensaje oculto, que a su vez es metáfora de otro más oculto y así repetidamente hasta 7 niveles de esoterismo, el último de los cuales contiene la Verdad Suprema..

El Ismailismo

Cuando en el año 1094 murió el Califa cabeza del ismailismo estalló una guerra de sucesión entre sus hijos. Un grupo tomó partido por su hijo Nizar y aunque finalmente fue derrotado, dio origen a la rama nizarí, de manera que los nizaríes, llamados por sus enemigos “Assassins” (o consumidores de hachís), de donde curiosamente procede el término “asesinos”, fueron una secta minoritaria del ismailismo, que a su vez es minoritaria del chiismo y ésta minoritaria del islam, por lo que eran vistos por la sociedad de la Edad Media como disidentes, heréticos y extraños, y más en un país mayoritariamente sunní como era Persia (actual Irán).

Para ponerse a salvo de las persecuciones y encabezados por Hasan-i Sabbah, hombre culto y enigmático a quien llamarían “El Viejo de la Montaña”, tomaron la fortaleza de Alamut, una posición inexpugnable a 2.000 metros de altura en el norte de Irán y que significa “nido de águilas”, conocida sobre todo gracias a Marco Polo, quien introdujo en su Libro de Viajes la leyenda que le ha dado renombre, y aunque ésta era su sede principal disponían de muchos castillos inaccesibles a lo largo de Oriente Medio.

Los asesinos se preparaban durante años en los fortines siguiendo rigurosos planes de estudios religiosos y científicos y adquiriendo importantes conocimientos astronómicos, pues abandonaron los ceremoniales de la ley islámica para centrarse en los aspectos esotéricos de su fe.

Se hacían expertos en el arte del puñal y el mimetismo y una vez entrenados podían permanecer durante muchos años infiltrados entre los sirvientes de quienes serían sus objetivos hasta que recibían la orden de matar siendo el aviso que utilizaban para dar a conocer a las víctimas la sentencia de muerte, un pan caliente o una daga que un día aparecía misteriosamente en sus aposentos, señal de su capacidad para llegar a los lugares más íntimos y custodiados.

Cuentan los relatos de Marco Polo que Alamut poséia unos bellísimos jardines ocultos.

Para apasionar y enfervorizar a los futuros asesinos les drogaban con hachís y belladona y una vez adormecidos eran vestidos con las mejores ropas para despertar en el jardín, donde crecían frutales y flores exóticas, con pájaros desconocidos, manantiales de agua cristalina y hermosas mujeres que les esperaban con exquisitos manjares, lo que contrastaba con la sobriedad de la vida en el castillo.

Tras unas horas allí volvían a ser drogados y devueltos a sus modestas celdas para vestirles con su habitual capa blanca y cinto rojo y al despertar les decían que Mahoma les había revelado en sueños el paraíso y la recompensa para quienes morían en combate, lo que explicaría la ferocidad, valentía y serenidad que mostraban aún sabiendo que iban a morir.

Los Assassins fueron extendiendo su predicación desde sus castillos inabordables respondiendo a las acciones de los sultanes turcos con estratégicos asesinatos políticos y militares, que se ejecutaron durante casi 200 años, hasta que tuvieron que hacer frente a dos poderosos enemigos, los mamelucos (mercenarios egipcios) por un lado y los mongoles por otro, quienes consiguieron destruir más de 40 de sus castillos, incluida Alamut y su biblioteca colmada de libros misteriosos. Tras la masacre, los supervivientes se dispersaron, desapareciendo oficialmente la secta de estos enigmáticos, impávidos y metódicos asesinos…




nnDnn

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