Translate

sábado, 9 de marzo de 2013

Templarios en La Patagonia -III-

Los Náufragos Españoles de la Patagonia



Mapa francés que ubica a lo "Césares" originados por lo náufragos de la Expedición del Obispo de Plasencia en la Provincia de Santa Cruz, lo cual es lógico por la cercanía. En 1540 Naufraga en el estrecho de Magallanes un buque de la expedición organizada por el obispo de Plasencia a las Islas Molucas (Indonesia). Dos décadas después dos de los náufragos llegan a Concepción (Chile), informando de la existencia de una ciudad fundada por los sobrevivientes.
Varias expediciones españolas a la zona del estrecho de Magallanes fracasaron y empezaron a circular historias sobre la fundación de ciudades por parte de sus sobrevivientes, sobre todo acerca de la suerte que corrieron los amotinados de la expedición de Simón de Alcazaba y los náufragos de la expedición armada por el Obispo de Plasencia.


El naufragio de la expedición del Obispo de Plasencia durante la travesía que tenía como fin tomar posesión de la gobernación del Estrecho de Magallanes ocurrió en 1540, cuando ya estaban llegando a su destino. Cerca de 200 personas lograron refugiarse en tierra y se internaron en ella para establecerse hasta que los rescataran. No se tuvo noticias de ellos hasta unos 20 años después, cuando dos de los náufragos lograron llegar a Concepción, en el Reino de Chile, y contaron que otros sobrevivientes habían fundado una ciudad en la Patagonia y que las riquezas de los incas estaban en ella.


La historia de dos de los náufragos: en 1563, veintitrés años después del naufragio de una de las naves del Obispo de Plasencia, llegaron a Concepción (Chile) dos hombres que habían estado en el barco. Se llamaban Pedro de Oviedo y Antonio de Cobos; y narraron cómo se habían salvado junto con la mayor parte de la tripulación y se habían internado tierra adentro al mando de Sebastián de Argüello, hasta encontrarse con un poblado de indios. Según ellos, después de algunas escaramuzas y un periodo de desconfianza, los españoles lograron asentarse en esa tierra en paz con los aborígenes y tomaron a indias como esposas.


En su relato hablaban de un poblado inca ubicado más al norte que estaba en guerra con ellos. Pero más tarde estos dos hombres asesinaron a un amigo del capitán y debieron huir a refugiarse entre aquellos "incas". El escribiente que anotó la declaración de Oviedo señaló que: ...La tierra era muy fértil y por la parte más principal que los fueron llevando caminaron dos días poco a poco y vieron multitud de oficiales plateros con obras de vasijas de plata gruesas y sutiles y algunas piedras azules y verdes toscas que las engastaban. La gente era lucida y aguileña y al fin de la del Perú sin mezcla de otras. Dicen que les embidaban con plata y ellos se excusaron, pidiendo solo de comer y pasaje el cual se lo dieron y para el camino veinte indios que 10 se pusieron en lo alto de la cordillera en derecho a la Villa Rica y entregados con rehenes a los pulchez pasaron y vinieron a la ciudad de Concepción donde estuvieron por huéspedes el maestro del campo el general Juan gutierrez de Altamirano.


nnDnn

No hay comentarios:

Publicar un comentario