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viernes, 3 de mayo de 2013

El Hijo de la Promesa -IX_

IN Dominus Inspiravit, Filio Promissionis
"de los Templarios Iniciados"


Recuerdo que hacia frío, pero el "Manto Sagrado", estaba dándome el calor necesario, una energía cubría mi cuerpo y recuerdo no sentir nunca frío, aunque el lugar donde me encontraba, era frío y húmedo... pero siguiendo con el relato de lo vivido en meditación con mi uniforme puesto, tuvo varias estancias y muchas conmociones de espíritu que incorporaba al tiempo del conocimiento, saberes ancestrales y extraños para mi, fue como que pasaron días, aunque solo estuve en meditación una horas....


"Y AHORA TE REVELARE EL MISTERIO DE LAS SIETE ENCARNACIONES DEL HIJO DEL HIJO CREADOR DE DIOS, tu lo llamas, Padre, el te enseño que también es hermano, pero haces bien en llamarlo Padre, pues el te creo... en la Tierra, él eligió su nombre y dos ángeles se lo anunciaron a su madre humana (Myriam) y su gloria no tuvo fin... su nombre en tu lengua es "Dios Salva" YAHSHUA, pues esa fue su gran misión. No salvar y lavar de pecados, sino salvarlos de la ceguera espiritual y de las blasfemias de la "Rebelión de Luzbel", que manifestó que Dios no existía. Por eso bien dijo "Nadie llega al Padre si no es a través mío. Pues él es quien te salva, pues como hijo creador, fuiste creado por él"

"Tu mundo, El de la Mundo de la Cruz"

Fue preciso que tu sistema solar, esperase millares de años para esperar el gran prodigio. Nadie en el universo conocía el lugar, ni la hora, ni la forma en que se registraría la séptima y última Encarnación de de Jesus. Y el nombre de un ínfimo y lejano planeta material - La tierra, como tu la conoces, - resonó en el reino. Vuestra Tierra, había sido escogida como escenario de la mas increíble de las aventuras de experiencia de un Dios.
Hace treinta y cinco mil años del tiempo de la Tierra. Los Hijos Materiales (Adan y Eva), fracasaron en su misión divina, al intentar elevar el nivel de vuestra raza evolutiva. Aquel era un mundo confuso y confundido por la rebelión de Lucifer.
En las encarnaciones anteriores, Jesus había aparecido como una criatura desarrollada y perfecta, esta vez, su nacimiento en la aldea de Belén estremeció a todo el universo, ahí estaba su soberano, indefenso y uno al igual que sus criaturas. Y la gloria de tu Padre, en todo el universo no tuvo fin. Y durante un tercio de siglo del tiempo de la Tierra, el reino asistió aterrado y conmovido ante este titánico empeño por conocer de cerca a todas sus criaturas y con ellas vivir sus alegrías y dolores, para poder aprender de ellas y conocerlas en toda su extensión, mas allá de su misión primordial. Muchas otras veces Jesus, encarno en distintos mundos, muchas otras veces su gloria fue infinita.

LOS SUEÑOS DE LA MUERTE...

Ven y te mostrare lo que sucede tras el sueño de la muerte. Ven es la hora...
Luego de la muerte humana, tu cuerpo es presa de un dulce y hermoso sueño. Pronto escucharas una voz que no es la propia. Es el del Angel resucitador, que te pondrá al corriente de lo que te esta pasando. Este es el primer sueño de la muerte. Pronto todo volverá a ser oscuridad y el Angel te conducirá a la luz, si así es tu voluntad. Tu cuerpo ya no será de carne, ni sangre, pero seguirá siendo un cuerpo. En la luz llegaras a tu primera casa o morada celeste del Señor.

Aquí despertaras a la nueva vida, cada hombre y cada mujer reemprenden esa nueva vida en el punto exacto en el que fue quebrado por el primer sueño de la muerte. Todo en este nuevo mundo será igual que en el anterior. Solo que tu cuerpo no volverá a ser el que fue. Aquí serán corregidos los muchos defectos que arrastran los humanos del mundo de la muerte, del que provienen. Esta es la gran experiencia del mundo de la vida o primer despertar de la muerte.

Después de muchos procesos como este que te he descripto en brevedad, el mundo de la conciencia cósmica, el alma inmortal del hombre se hace una, al fin, con la chispa pre personal del Padre.
Puede que esto suceda antes, incluso en la vida como mortal en la Tierra, como en tu caso, el alma y el espíritu se unen con Dios, y se reconocen sus hijos y como tal se entregan a la voluntad del Padre. En este mundo quedará atrás todo vestigio de carne y de sangre, así también toda impureza y limitación.

Recuerdo que estuve en silencio todo el tiempo y solo atine a una pregunta, Por qué me cuentan todo esto?, es mas de lo que mi ser puede asimilar...
"Todo ser humano tiene derecho de saber de donde proviene y hacia donde va. Por eso, Jesus estuvo junto a Uds, por nada mas, Jesus fue la revelación, el Hijo prometido al hombre por Dios, en su primer alianza. Tu dices que no tienes capacidad de retener todo esto?, pero si solo estoy activando tu memoria, todo lo que te cuento y mas esta en tu alma, en lo que llamas espíritu, y luego le dirán química de los cuerpos, ADN, en fin... esta en tu ser, en tu memoria inmortal, ahí también esta la chispa divina.

Tomen conciencia, prosiguió, de que son hijos de Dios y que dejarse caer en las manos de aquellos que creen que Dios es juez y jurado de nuestros actos, y que su cólera nos fulminara por nuestros pecados, solo agregara mas dudas y oscuridad a nuestro ya difícil y oscuro camino. El fanatismo no es parte de Dios, ni este da recompensa por la devoción y la plegaria, sino por la oración y por la entrega, y esa recompensa fue dada por adelantado. Esta en nosotros descubrir ese regalo de Dios, solo así, y nada mas que así, seremos uno con El y con su Hijo..."

Un nuevo ser apareció ante nosotros, no nos dijo su nombre, solo me dijo escucha:

Soy el dueño de la llave hasta que tu (por mi), tome posesión. Eres el guardián y tu nombre ya que lo preguntas, tu nombre será siempre será Anael. Recibirás todo el tiempo auxiliares, gente común que se acercaran a ti y jamas estarás solo, mas no te aferres, al cabo de unos años, serán a su tiempo extraños, tu siempre deja claro el mensaje: "el tiempo de ustedes conmigo es ahora, pero el tiempo mío con ustedes es limitado". No olvides que tus palabras, son las palabras de su Padre, no te pertenecen. La hora se acerca, debes viajar...

Recuerda este código: 12 THE RESURECTION QH2929292 - 3331111333 - 0707N7 REST

Y de pronto mire al ser gigante que tenia a mi lado y cuando volví la vista el otro había desaparecido.
Fue muy extraño, pero quedo muy bien marcado en varias oportunidades el 1111. Quizas, quizo decirme algo de mis sueños y del porque del 1111, por qué sueño tanto con el, que significará?

Quise preguntar pero estaba como paralizado, mis sentidos estaban al 1000% pero no podía hacer mucho... solo quería intentar hablar, pero de mi boca, ya no podía salir sonido... y ahí entendí, fue entonces que con solo pensar, llegaban las respuestas... Una luz inmensa nació de la nada y nos hablo y sin identificarse:
"YO TE CONOZCO ANAEL - y sabes que debes ir a donde esta tu respuesta, debes viajar a Egipto nuevamente y luego a Jerusalem, antes de estar del todo preparado".

"ANAEL, NO TEMAS, SOS PARTE DE MI SANGRE Y ELLOS SON PARTE DE MI. UNA EXTENSIÓN DE LUZ PARA GUIARTE.
BAJO EL CIELO DE EGIPTO ENCONTRARAS TU PASADO, SERAS UN ANGEL QUE VOLVERA A MI CUANDO LLEGUE EL MOMENTO. TODOS TARDE O TEMPRANO VOLVERAN A MI... EL TIEMPO VA A REVELAR LO ESCRITO. LES SERA DIFICIL VIAJAR, PERO ES MI VOLUNTAD Y ESO ES PRIMERO.
TODOS DEBERAN PASAR POR GRANDES TORMENTAS, PERO CUANDO HAYAN LLEGADO AL FINAL DEL CAMINO, ENCONTRARAN EL ESPIRITU Y LA PAZ, DONDE YO ESPERO A MIS HIJOS...
Recuerda, todo tu camino, tiene solo un fin y es por amor de Dios a sus hijos, pero también recuerda cuando ames que
EL AMOR ES DE DOBLE HOJA, SI SE EMPLEA MAL TE CORTA, PERO QUIEN LO SABE MANEJAR LO ALIMENTAR. SOLO EL AMOR SE PIDE POR AMOR, SOLO EL AMOR SE DA POR AMOR. EL AMOR NO ES DEBILIDAD, SOLO LOS DEBILES CAEN POR AMOR, EL QUE AMA ES AQUEL QUE LLEVA AL AMOR DENTRO Y ANTE EL MUNDO LO EXPONE COMO BANDERA. ESTE LLEVA AL AMOR, NO EL AMOR A EL. Yo soy Verdad, Yo soy vida... sean bendecidos los que solo hablen de paz y amor al prójimo..."

La Luz se fue apagando al mismo tiempo que retrocedía y por fin, este ser de 3 metros de altura, me llevo a donde me dijo la voz.... de repente estaba en el templo de los Mil años de Ramsés el Grande, el Ramaseum, no se como lo reconocí, pues nunca había estado ahí, pero sabia donde estaba. Este ser me dijo, es aquí donde debes volver, este es el lugar donde se te pide que estés... y ya se te informará cuando, ahora te llevare a ver de cerca lo que tu Padre realmente padeció a manos del hombre, para que no tengas dudas, ni las manos de los escribas de ningún tiempo material, cambien la verdad...
Me tomo de la mano... y fui conducido por un túnel de luz a Jerusalem... era imposible no reconocer el lugar, aunque no era nada parecido al Jerusalem que yo conocía, era otro tiempo.... de la mano de este ser... ingrese en una fortaleza y ahí estaba el... aunque no podía saber como, yo entendía todo lo que decían y conocía a cada personaje. Ellos no nos veían, pero caminaban entre nosotros...

En la gran sala, el Procurador Poncio Pilato, molesto por el desarrollo de los acontecimientos con relación a Jesús de Nazaret, mando llamarlo a su presencia, ya que se encontraba detenido en la fortaleza, entregado por sus propios compatriotas. Los guardias no tardaron en ponerlos cara a cara. Pilato se paseo en silencio al rededor de Jesús, que mantenía una mirada perdida, y una tristeza aguda en su rostro, yo no podía creer lo que veía, mire al ser de tres metros y con su mirada me volvió a invitar a seguir la escena.

"Pilato conocedor de los tratos que Jesús había recibido de los sacerdotes del Sanedrín, no pregunto siquiera como se encontraba, su rostro hablaba por ello. Se encontraba hinchado y con un coaguló en su pómulo izquierdo. Jesús seguía sin emitir sonido alguno. Esta situación hizo encrespar los ánimos del romano, ya que su odio hacia los judíos estaba en su apogeo. Pilato le pregunto a Jesús: Eres tú el rey de los judíos? Jesús no contesto- Pilato ante tal reacción del Nazareno, repitió la pregunta con voz más autoritaria. Eres tú el rey de los Judíos? Y Jesús lo miro y con un tono grave de voz contesto: LO DICES POR TI O LO DIJERON DE MI? Esto volvió loco a Pilato, el cual se dirigió a Jesús y gritándole en la cara le dijo: Yo puedo saberlo?, soy acaso Judío?, los sacerdotes y tu pueblo te entregaron a mi! que hiciste? responde maldita sea!
Pero el romano no pudo descubrir en el rostro de Jesús la menor sombra de temor. Pilato acostumbrado a tratar con ladrones y mal vivientes, se dio cuenta que ante él tenía a un hombre que se encontraba muy lejos de esas características. Su rostro y sus palabras, nada tenían que ver con este tipo de gente. Aquel hombre de mas de un metros ochenta le inspiraba respeto.
MI REINO NO ES EL DE ESTE MUNDO, SI MI REINO FUERA DE AQUI, MIS SUBDITOS, LUCHARIAN PARA QUE YO NO FUERA ENTREGADO A LOS JUDIOS, PERO ESTE NO ES MI REINO...

Esta palabras trasformaron al romano. Tu eres rey? le dijo: TU LO DICES... YO SOY REY.
Pilato hizo un gesto de incomprensión, dando la espalda, se encamino hacia la ventana donde esperaban en el patio de abajo la multitud, esperando la decisión del procurador con respecto a la suerte de Jesús. YO PARA ESO NACI Y PARA ESO VINE AL MUNDO, esta palabras detuvieron los pasos de Pilato, YO NACI PARA TESTIFICAR LA VERDAD. TODO EL QUE ES DE LA VERDAD ESCUCHA MI VOZ. Pilato hizo gesto de ironía y sin darse vuelta le dijo: La verdad... Qué es la verdad? y continuo sus pasos hacia la ventana. El gentío comenzó a elevar sus gritos ante la aparición de Pilato en el balcón. Y arreciaron contra Jesús, tal cual, como habían pedido los sacerdotes judíos a la gente, obviamente sobornada. Un soldado romano se acerco al oído de Pilato y le dijo: Sabemos que el Sanedrín esta pagando gente para que le obliguen a soltar a Barrabas y que ejecuten a Jesús. Anas repartió anoche oro del tesoro del templo y tiene una lista de aquello que recibieron el soborno. Pilato no hizo el menor comentario y levantando su brazo pidió silencio a la maza. En cuanto se calmo el gentío Pilato hablo: Yo no hallo culpa alguna en este hombre, vosotros acostumbráis a que os suelte un preso por la Pascua... Y ante el griterío popular continuo diciendo: Queréis que suelte al rey de los judíos? y sus palabras se vieron ahogadas por un estallido de reprobación, y entre medio de los gritos cada vez mayores en favor de Barrabas mezclados con algunos en favor de Jesús, terminaron en convertirse en una sola y atronadora voz, BARRABAS, BARRABAS...!!!
Ante tal situación Pilato pidió una fuente con agua, luego de mostrarla a la multitud, se lavo las manos y grito, con un aire de desprecio hacia los presentes:
Soy inocente de esta sangre... y dando media vuelta, entro nuevamente al cuarto donde esperaba Jesús. Pero Pilato no se atrevió a mirar a Jesús y alentando una cierta esperanza, llamo a su oficial al mando y dio instrucciones a este de que fuera azotado de tal forma, que los judíos al verlo se ablandaran y le perdonaran la vida a Jesús.

La guardia llevo al Nazareno al patio interior de la fortaleza. Jesús levanto la vista y reconoció el lugar, que se encontraba con algunos soldados que le observaban, mientras limpiaban sus uniformes o sus caballos. Un soldado con una enorme sonrisa de burla se acerco a Jesús y lo dirigió a empujones hasta el medio del patio y con violencia lo despojo del manto y su túnica blanca. Otro sujeto sus muñecas con una cuerda, obligándolo a inclinarse sobre un mojón. El calor del sol ya se hacia notar sobre su espalda y de pronto un brutal golpe lo estremeció y sus rodilla se doblaron. En ese preciso instante una lluvia de golpes comenzaron a estrellarse sobre la espalda de Jesús. Pronto el ruido de los látigos, que en sus puntas sostenían decenas de bolitas de plomo, se confundía con el relinchar de los caballos y las voces de los soldados presentes. La sangre comenzó a correr por la espalda, costillas y muslos, al principio, no era abundante, pero pronto, conforme a los golpes, sus heridas fueron abriéndose mas y mas. Y los regueros de sangre no tardaron en formarse. Los golpes eran tal brutales que las paredes cercanas se manchaban con cada golpe, como así también las ropas de sus verdugos y soldados cercanos. De repente los verdugos se detuvieron, ente el cansancio fueron relevados por otro dos, que reemprendieron los golpes sobre Jesús. Cuando el romano que contaba los golpes llego al numero 80, Jesús dejo caer su rodilla sobre el adoquinado manchado en sangre, el espectáculo ya no era gracioso para los soldados que empezaron a retirarse. Fue entonces cuando uno de los soldados se adelanto y ordeno detener la carnicería. Desatarle!!! - Grito el oficial. En el silencio del patio solo se escuchaba la respiración agitada de los verdugos, mientras contemplaban la figura del gigante caído y ensangrentado en el piso.

El verdugo se retiro hacia un costado, mientras limpia las correas, manchadas en sangre, miro a Jesús y vio que este no se movía. Rápidamente ordeno a un oficial que traigan agua, y estos arrojaron la misma sobre el cuerpo de Jesús. Al ver que no reaccionaba, intentaron levantarlo, pero fue casi imposible ponerlo en pie. Había recibido un enorme castigo, casi hasta costarle la muerte. Nuevos cubos de agua fueron derramada sobre El, y a los pocos segundo, Jesús intento incorporarse. El soldado que había sido el encargado de la golpiza, respira aliviado, aunque Jesús mantenía los ojos cerrados. Otro soldado se acerco y le coloco una capa color rojo sangre en la espalda, y con la ayuda de otro mas lo sentaron en uno de los bancos de piedra. Muy pronto, comenzaron a burlarse de el, escupiéndolo e insultándolo también. No era común que los soldados tuvieran ante si, a alguien que se proclamara hijo de Dios. Rey de un pueblo tan odiado y aborrecido como el judío. Pero no termino ahí, desde el fondo del patio, uno de los soldador se acercaba a Jesús, con paso marcial y solemne, llevaba entre sus manos una corona de espinas en forma de casco, que crecían junto a las murallas de la fortaleza. Los que se percataron de la nueva ocurrencia se sumaron al festival, y se incorporaron a la fila de honor. Entre reverencias y burlas el soldado, se sitúo frente a Jesús, y levanto la corona por sobre la cabeza de Jesús. Y al unísono todos los saldados proclamaron el Ave Cesar, en alusión al Nazareno. En medio de tan morboso espectáculo el romano empujo la corona en la cabeza de Jesús, y pronto la cara de este se lleno de fino hilos de sangre. Pusieron en su mano un bastón como cetro, y lo obligaron a caminar. Mientras le hacían reverencias a su paso, con los palos de sus lanzas y otros con sus cascos, hundían mas y mas la corona de espinas en su cabeza. Pronto Jesús se desplomo, entonces el circo llego a su punto máximo, cuando uno de los soldados se adelanto, orino todo el cuerpo de Jesús. En esos instantes algunos de los que observaban, noto como se mezclaban entre el sudor y la sangre unas lagrimas que Jesús ya no pudo aguantar, no por dolor físico, sino por lastima de aquellos que no sabían lo que estaban haciendo.

De pronto un soldado puso fin a la situación y ordeno que lo vistieran, que el procurador quería verle. Jesús con paso tambaleante fue conducido nuevamente ante Pilato.
Pronto Jesús se encontraba frente al romano, el procurador Poncio Pilato lo miro de arriba a bajo, muy cerca del nazareno se encontraba el centurión responsable del terrible castigo, atento a cualquier movimiento de Jesús, por si este se desfallecía. Pilato camino junto a MICAEL, y no pudo evitar una mueca de horror ante el estado de Jesús, que recuperaba lentamente su respiración y como en la primera entrevista con Pilato, seguía con la cabeza ligeramente inclinada. Pronto el Procurador miro con indignación al centurión, y lo interrogo sobre la corona de espinas, mientras miraba como la túnica y el piso de mármol blanco se manchaban de sangre, que fluía de la espalda y piernas de Jesús. El soldado solo atino a encogerse de hombros y no pronuncio palabra. Pilato sentía pena y misericordia ante lo ocurrido con Jesús, pero el era el procurador romano, representante del Cesar, y no podía demostrar sus sentimientos, sin embargo, algo en el fondo de su corazón, le obligaba a desear la liberación del prisionero. Y trato nuevamente de liberarlo, entonces hizo un gesto al soldado para que lo sacara ante la multitud, que seguía concentrada en el patio de la fortaleza, y como era de costumbre en aquellas fechas, poder liberar a un preso, por las fiestas de pascuas. Cuando Pilato mostró a Jesús a la multitud, un nuevo griterío apago las palabras del romano. Pilato nuevamente grito: MIRAD, OS LO TRAIGO FUERA PARA QUE SEPAIS QUE NO ENCUENTRO NINGUN DELITO EN EL!!! Pero los sumos sacerdotes habían hecho circular consignas y monedas entre la multitud, para que gritaran en contra de Jesús. Y solo se escucho, CRUCIFICARLO, CRUCIFICARLO !!!. Pilato indignado ordeno silencio y en palabras, que se ahogaban en su pecho, grito TOMADLO VOSOTROS Y CRUCIFICARLE, YO NO ENCUENTRO DELITO ALGUNO EN EL. Entonces se adelanto un sacerdote y respondiendo a Pilato dijo: Nosotros tenemos una Ley, y el debe morir, porque se tiene por hijo de Dios, y eso dice nuestra Ley. Y la multitud volvió a vibrar a una sola voz, CRUCUFICARLE, CRUCIFICARLE!!! - Hijo de Dios? Aquello era nuevo para Poncio Pilato y dirigió su mirada a Jesús, que seguía con la cabeza abajo. Rápidamente ordeno que entraran al preso a la habitación. Aquella situación empezaba a molestar al procurador.

Una vez en el interior, Pilato pregunto a Jesús:
-De donde eres?
Jesús solo se limito a mirarlo fijamente. Esto irrito a Pilato, que volvió a preguntar:
-No me contestas?
Al ver que Jesús no contestaba, el centurión se adelanto a castigar a preso, pero Pilato se adelanto y lo contuvo y se encaro con voz amenazante ante Jesús:
-No sabes que tengo poder para soltarte o para matarte?
Y ante tal afirmación, Jesús que seguía con las manos atadas, murmuro:
-NO TENDRAS CONTRA MI NINGUN PODER, SINO SE TE HUBIERA DADO DE ARRIBA... POR ESO EL QUE ME HA ENTREGADO A TI, TIENE MAYOR PECADO. Y Jesús sostuvo la mirada del procurador. Pilato estaba seguro, en Jesús no existía soberbia. Aquella no eran palabras de un arrogante o un soberbio. Se trataba de un loco? o estaba verdaderamente ante un profeta?. Pero como una persona podía hablar así un hombre que había sido azotado y humillado...? Lastima no haberte conocido antes murmuro el procurador.
Y del exterior un nuevo griterío altero el pensamiento de Pilato:
SI SUELTAS A ESE NO ERES AMIGO DEL CESAR!!! TODO EL QUE SE HACE REY SE ENFRENTA AL CESAR. Aquello era demasiado, si la rebelión de los judíos llegaba a oídos del Cesar, este podría tomar sanciones contra el procurador. Y aunque era consciente del chantaje, de que estaba siendo objeto, por parte del Sanedrín, Pilato titubeo. Salió nuevamente al encuentro de la gente, con Jesús a su lado y grito: AQUI ESTA VUESTRO REY, pero rápidamente todos gritaron, FUERA, FUERA, CRUCIFICARLE. Y Pilato insistió, VOY A CRUCIFICAR A VUESTRO REY? Y los sacerdotes que se fueron acercando hasta el lugar mas próximo a Jesús y Pilato se arrodillaron y gritaron, NO TENEMOS MAS REY QUE EL CESAR!!! Y Pilato ante semejante actuación, se levanto con violencia y se metió otra vez en la habitación y ordeno a los soldados que prepararan todo para la ejecución de la condena a muerte lo antes posible.

Era viernes por la mañana, Jesús fue conducido nuevamente al patio donde fue golpeado, casi no había soldados cerca. Desde que los soldados se enteraron que Jesús iba a ser crucificado, las burlas y humillaciones desaparecieron, en un acto de misericordia y respeto. Todos se dieron cuenta de los deseos de liberar a Jesús, por parte del procurador, aunque fueron inútiles, de a poco los soldados comenzaban a tener los mismos deseos. Pronto se adelanto otro soldado y con una lanza midió la envergadura de Jesús y se dirigió en dirección de los establos, donde guardaban los maderos para la crucifixión de los presos, pero se demoraba el tramite ya que, en la galilea de entonces no era común tener gente de 1,81mts de estatura. De repente entraron por un portón dos soldado, con dos presos amarrados y listo para seguir la misma suerte que Jesús. Uno de los presos de nombre Dimos, fijo su mirada en Jesús, y le susurro a su compañero. ES JESUS EL PROFETA, PERO QUE HAN HECHO CON EL? Y sin saber por que sintió lastima. Este es un hombre bueno -pensó- Porque esta aquí? Pero no encontró ninguna respuesta a su corazón...
Mientras tanto, un oficial se encargaba de descalzar a Jesús, casi y ante una mala maniobra del romano, Jesús cae al suelo. Esto llamo la atención de Dimas, que ya tenía en sus espaldas el pasado madero, con tanta mala suerte que al darse vuelta golpeo con este a un soldado que esta a su espalda, ante tal situación los soldados cercanos respondieron contra el pobre Dimas a puro golpe. Todo termino con la llegada de un soldado que traía un madero lo suficientemente grande como para Jesús. Y sin perder tiempo lo montaron sobre la espalda del nazareno. Todo estaba listo...
Los cabellos de Jesús se deslizaron hacia el rostro, casi ocultándolo en su totalidad. Intento en vano echar atrás la cabeza, cada vez que lo intentaba, los espinos de su corona se clavaban en su cuero cabelludo. Y así casi sin poder ver, inicio la marcha, donde al final del camino lo esperaba la ley del hombre. Uno de los centuriones noto rápidamente el paso vacilantes de Jesús, el ambiente se encontraba cada vez mas denso y las gentes se agrupaba por cientos, con ademanes hostiles para con los romanos. Uno de los sentenciados escupió a uno de los romanos encargados de la custodia, y este le aplico una terrible patada en los genitales. Esto lo hizo caer fulminantemente al piso, arrastrando a Dimas y al propio Jesús. A latigazos se fueron incorporando los dos reos, no así Jesús que no reaccionaba a los nuevos golpes.

Un nuevo soldado se aproximo y tomándolo de la barba violentamente intento incorporarlo. El gesto fue tan violento que le arranco parte de esta, y Jesús volvió a desplomarse contra el piso. La sangre volvió a teñir la losa, otro soldado grito silencio, y acercándose al Nazareno lo contemplo inmóvil. No respira exclamo, y dando una orden a otro, hizo que lo pongan en pie. Con la respiración entrecortada, Jesús fue incorporándose, con la ayuda de varios romanos. La comitiva siguió su camino. A los pocos metros Jesús volvió a perder el equilibrio bajo el pesado madero. La multitud no dejaba de gritar y arrojar cualquier tipo de cosas contra los romanos. Uno de los centuriones volvió a informar que Jesús estaba perdiendo mucha sangre. El jefe de estos ya loco de fastidio, por tan sucio trabajo, se encaro contra la muchedumbre espada en mano. De inmediato se hizo un tenso silencio y las gentes comenzaron a retroceder. Con la punta de la espada señalo a un judío que estaba mirando la escena, e hizo que cargara el madero de Jesús. Una vez realizado el cambio, el centurión reanudo la marcha a toda prisa. Poco a poco se fueron alejando de la muralla de la Ciudad Santa, acercándose a la zona donde esperaban las cruces. Dimas quedo casi paralizado de terror al ver lo que les aguardaba. En los momentos de desesperación de Dimas, algunas mujeres lograron separarse de la muchedumbre, para acercarse a Jesús. Pero esto fue en vano, ya que los legionarios les cortaron el paso. Jesús volviéndose a estas les dijo, con voz vacilante: MUJERES DE JERUSALEN, NO LLOREIS POR MI. LLORAD MAS BIEN POR VOSOTRAS, POR VUESTROS HIJOS. LLEGARAN DIAS EN QUE SE DIRAN: DICHOSAS LAS ESTERILES, QUE NO ENGENDRARON. DICHOSAS AQUELLAS QUE NO CRIARON. (Uno de los soldados intento callar a Jesús, pero el centurión que escuchaba atento, lo impidió y dejo concluir al Nazareno.) ENTONCES DIRAN A LOS MONTES, CAED SOBRE NOSOTROS Y A LAS COLINAS, CUBRIDNOS. PORQUE SI EN EL LEÑO VERDE HACEN ESTO, QUE NO HARAN EN EL SECO. Jesús después de esto siguió su camino hasta el Gólgota. Poco a poco su caminata llegaba a su fin, su destino había sido sellado. Simón de Cirene, quien transportaba la cruz de Jesús, dejo caer la misma al pie de los maderos, y se retiro hacia las murallas de la ciudad. El sabia muy bien lo que le aguardaba a Jesús y los reos. Por esto se dispuso a dejar el lugar cuanto antes.

Se aproximaba la hora sexta, es decir las 12 del medio día. El sol caía verticalmente sobre los prisioneros. Los reos que acompañaban a Jesús, no dejaban de lamentarse. Esto devolvía a cada segundo a la realidad al pobre Micael, que intentaba mantenerse ausente de los acontecimientos, aunque sea en lo espiritual. De repente uno de los centuriones se adelanto, y comenzó a arrancarle las vestiduras a cada uno. Los romanos formaron un circulo entorno a los condenados, situando las hachas y morras a corta distancia, para evitar cualquier intento de fuga. Dimas a los gritos se cubrió instantáneamente la zona de los genitales. Y todo su cuerpo fue sacudido por escalofríos y calambres. El terror se había hecho presa de Dimas y un sin fin de insultos y burlas cayeron sobre el. En un ultimo intento por zafar de la realidad, lloro y suplico con los ojos cerrados. Cuando volvió a abrirlos, el ladrón, tenía ante si unas manos que le ofrecían una ancha vasija de barro.
Era una anciana vestida de negro y junto a ella, otras tres mujeres de Jerusalén. SI QUIERES PUEDES BEBER, dijo el centurión, y el condenado tembloroso apuro la mezcla de vinagre y hiel a su boca.. Otro tanto repitió el segundo reo, pero este último no pudiendo resistir sus nauseas, vomito el liquido. Otra mujer se aproximó a Jesús, quien repitió la misma ceremonia, y Jesús llevo el liquido a sus labios, mas no bebió de este.
Sin perdida de tiempo los legionarios obligaron a Dimas a tumbarse en el piso de tal forma, que su espalda quedo apoyada sobre el madero. Cada brazo fue extendido y sujetado, a lo largo del madero, por otros tantos romanos. Un nuevo intento de escapar, pasó por la mente de Dimas, quien en cuanto pudo, golpeo a uno de los soldados, quien provisto de un martillo y una bolsa de clavos, se disponía a crucificare. Pero este, con los reflejos más rápidos que los del reo, tomo una lanza y lo golpeo en la frente. Una vez en el piso, Dimas comenzó a ser crucificado. Los clavos se abrieron paso con facilidad entre los tejidos del ladrón, hasta perforar el madero. Un intenso dolor se apoderó de Dimas, y sus gritos eran oídos desde las murallas de la ciudad. Una vez finalizada la tarea con este, el soldado se dirigió hasta donde se encontraba Jesus. Este comenzó a desnudarle, era un día Viernes, aproximadamente las 11:55hs, los legionarios romanos sujetaron a Jesus por los antebrazos, de esta forma fue obligado a caminar hasta el pie del madero vertical.

Sin la menor resistencia se entrego a sus verdugo y su formidable espalda se apoyo sobre el madero. Micael sostuvo su cabeza en el aire durante unos breve segundos, y luego la dejo caer sobre tierra, mientras que las espinas de su corona se volvieron a enterrar en su cuero cabelludo. Sus ojos se cerraron y sus labios temblaron lentamente, los soldados comenzaron a tomar todo tipo de precauciones, pero se dieron cuenta que eran en vano, Jesus no ofrecía la más mínima resistencia. El Rey de los Judíos, se entregaba como un cordero, esto extrañaba a los soldados, que no terminaban de entender de donde salía tanta entereza. Jesus no había exteriorizado señal alguna de miedo o nerviosismo, solo se entrego.
Con un martillazo tan certero, como en las ocasiones anteriores, el centurión, introdujo el primer clavo en la muñeca izquierda en su parte interna. Los dientes de Jesus se apretaron, un pequeño gesto de dolor salió de la cara del nazareno, la sangre brotó al instante, aunque no tan abundante como en el caso de los ladrones. Muy lentamente los ojos de Jesus volvieron a empañarse de lagrimas, mientras su cabeza caía nuevamente sobre la tierra.
En ese instante dijo: PADRE PERDÓNALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN, y las gentes que se agolpaba en las laderas inmediatas, comenzaron a burlarse y maldecir contra Jesus. El verdugo extrajo un segundo clavo de su bolsa, y dirigiéndolo hacia la otra muñeca, perforo con igual violencia sus tendones y carne. Pero algo salió mal, el clavo estaba visiblemente sobresalido del madero. El soldado volvió a martillar su maza contra la cabeza del clavo, mientras Jesus torció su rostro, ya casi sin poder ocultar su dolor. Pero el clavo no se movía. Entonces el centurión retiro con una pinza el clavo de la muñeca de Jesus. La sangre cubría todo el madero, luego de limpiarlo con su mano, descubrió que había justo por debajo de la mano de Micael un viejo nudo. De esta forma el romano acelero el tramite y tras elevar por encima de la misma mano de Jesus, aplico un nuevo golpe. Esta vez el clavo penetró el madero y la muñeca del condenado. Los dedos de la mano derecha de Jesus se habían estirado, la hemorragia ahora era más intensa, la perdida de sangre aceleraría su muerte. Una vez puesta en forma vertical la cruz, el centurión se retiró unos pasos para observar la finalización de su trabajo, una vez conforme se volvió a acercar a los pies de Jesus, y tras juntarlos, con un golpe certero y con violencia dejo clavados sus pies a la madera ensangrentada.

En ese instante y sin que nadie pudiera comprenderlo, el azul del cielo, se torno oscuro hasta llegar las tinieblas. Pero nadie por mas que estudiaban el cielo descubrió nube de tormenta alguna, la mayoría de los presente, tomo aquello como presagios de futuros males. Muchos se alejaron corriendo y temeroso, comentando el uno al otro el extraña suceso. Eran aproximadamente las 12:30 del mediodía, llamo poderosamente la atención del procurador Poncio Pilato, quien era sumamente supersticioso. En esos instante se encontraba con los sumos sacerdotes, quienes le habían ido a protestar por la tabla que habían puestos sus soldados sobre la cabeza de Jesus. Dicha inscripción decía: JESUS EL NAZARENO - EL REY DE LOS JUDIOS. El procurador mas interesado en la oscuridad, que en los sacerdotes, les contesto: Lo que he escrito lo he escrito. Pilato mando llamar a todo los majos y astrónomos de la ciudad, que para aquellas fechas de Pascua se juntaban en la Ciudad Santa, pero solo unos pocos atinaron a opinar sobre tal fenómeno. Pilato dirigiendo su mirada hacia el Gólgota, asocio aquella oscuridad con el hombre que había mandado a la muerte, que todos conocían por Jesus de Nazaret.
Mientras tanto en el lugar de la crucifixión, el centurión autorizaba a sus soldados, como era de costumbre, que se repartiesen los pertenencias de los reos. Los trapos de los ladrones fueron despreciados por los soldados, no así las ropas de Jesus, que parecían una recompensa especial. Uno tomo sus sandalias, y los otros jugaron a los dados su manto púrpura, que María, su madre, le había regalado. Mientras tanto un grupo de fariseos, seguía insultándolo desde los peñascos. SI A OTROS SALVO, QUE SE SALVE A SI MISMO - Decían. Y de a poco la gente se fue retirando, pronto los soldados se fueron sentando en torno a las cruces. Uno de los reos le dijo a Jesus: NO ERES TU EL CRISTO, SÁLVATE A TI Y A NOSOTROS. Pero Jesus no respondió, Fue Dimas quien salió al cruce y exclamo: ES QUE NO TEMES A DIOS, TU QUE SUFRES LA MISMA CONDENA, Y NOSOTROS CON RAZON, PUES LO TENEMOS MERECIDOS, PERO ESTE QUE MAL HA HECHO. Y dirigiéndose a Jesus le dijo: ACUÉRDATE DE MI CUANDO VENGAS CON TU REINO. Jesus levantando su rostro le dijo: YO TE ASEGURO, HOY ESTARAS CONMIGO EN EL PARAISO.

A pesar de la caída de su presión arterial y la falta de oxigeno, Jesus mostraba aun una gran entereza física, los legionarios previniendo que el procurador ordenara la aceleración de la muerte de Jesus, juntaron ramas secas en torno de su cruz para apurar su muerte con el humo. Mientras se encontraban cumpliendo la orden, se adelanto una mujer, era María Magdalena, muy conocida por su profesión anterior de mujer publica. Y tras dar una moneda de plata al soldado, le pidió que dejara acercarse a la cruz a un reducido grupo familiar de Jesus. Estas al contemplar a Jesus cayeron de rodillas, solo María, su madre, lo observo de pie. Ninguna lagrima cayo de ella, y el centurión noto de inmediato en su rostro, como en su mirada ya sabia que su hijo terminaría de ese modo.
Eran casi las 15Hs y el centurión agudizó su oído y ordeno silencio a sus hombres, todos tomaron sus espadas, como si esperaran un enemigo. Pero pronto se percataron del silencio que cubría el lugar. Todo se encontraba muerto. No volaba pájaro alguno, ni de la ciudad llegaba el acostumbrado sonido de las muchedumbres, todo era silencio y oscuridad, todo estaba muerto.
En esos instantes Jesus elevo el rostro y dirigiéndose a María que se encontraba junto a Juan, le dijo: MUJER AHI TIENES A TU HIJO. JUAN AHI TIENES A TU MADRE. Luego elevo la vista al cielo, y exclamo: ELI, ELI LEVA SABASTANI? que quiere decir, DIOS MIO, DIOS MIO, PORQUE ME HAS ABANDONADO. Dicho esto Jesus sufrió un nuevo ataque, un grupo de moscas se pegaron a sus heridas volviendo de este modo todos los ruidos y sonidos al lugar. Los soldados se miraron entre si. Ahora llama a Elias dijeron los soldados, Jesus volvió a hablar pidiendo beber. Un soldado le alcanzo el vinagre en una esponja, mientras otro trataba de impedirlo, pidiendo que lo salvara Elias. Jesus elevo una vez mas su cabeza al cielo y exclamo: TODO ESTA CUMPLIDO, TODO HA TERMINADO. Y su cabeza cayo pesadamente sobre su cuerpo al tiempo que un terremoto sacudía toda la zona, abriendo el suelo a su paso y estremeciendo el alma de todos los presente. Nuevamente todo fue tranquilidad y las tinieblas se alejaron. El cielo volvió a ser azul, y el centurión poniéndose en pie y sin sacar la vista de Jesus dijo: ESTE HOMBRE EN VERDAD ERA JUSTO.

Mientras tanto, José -el de arimetea- se dirigió hacia la fortaleza Antonina, donde pidió audiencia con el procurador Poncio Pilato. Su objetivo era solicitarle al romano el cuerpo sin vida de Jesus. A los pocos minutos José se encontraba frente a Poncio Pilato, y tras explicarle la situación, el procurador se puso inmediatamente en favor de este, ya que en la otra sala lo esperaban los sacerdotes del Sanedrín para otra audiencia. José era un hombre miembro del mismo Sanedrín, ferviente amigo y seguidor de Jesus, como así también inmensamente rico. Esto desconcertaba al romano que no podía llegar a entender a la persona que era el nazareno. Por todo esto, Pilato comenzaba a tener una gran curiosidad sobre la vida de Jesus y sus enseñanzas, que para colmo había sido crucificado entre tinieblas y terremotos. Pilato mando a llamar a su oficial al mando, mientras que retenía a José, para interrogarlo sobre Jesus.
-DIME TU -Dijo Pilato a José
-COMO TU, HOMBRE CULTO, SABIO Y MIEMBRO DEL SENEDRIN, TE CONSIDERAS DISCIPULO DE JESUS?
José tubo que ocultar su odio hacia el romano, quien fuera el que llevo a Jesus a la cruz, intentando no empeorar las cosas, le respondió: PROCURADOR PONCIO, ESE A QUIEN TU HAS MANDADO A LA CRUZ, A SIDO VICTIMA DE LA INCOMPRENSION Y LA ENVIDIA.
-INCOMPRENSION...? COMO ENTENDER A UN HOMBRE QUE SE DICE SER HIJO DE DIOS, Y QUE SU REINO NO ES DE ESTE MUNDO?
- TU LO COMPRENDES?
Pilato se sentía complacido ante la mirada sosegada de José. MUY POCOS HAN SABIDO INTERPRETAR LAS PALABRAS DEL MAESTRO. Dijo José.
EL NOS HABLO DEL ESPIRITU, NO DE LAS ARMAS O DE LAS CONQUISTAS.
- ENTONCES - Retruco Pilato. NO TE CREES TU QUE ESTE REINO, TAL COMO EL DIJO, ESTA EN EL ALMA DE CADA UNO.
NO SOLO LO CREO, PROCURADOR, SINO QUE LO SE Y LO SIENTO. Contesto José ante la mirada perpleja del romano. Y sin dejar hablar al procurador continuo: SI NO TE IMPORTA EL DIA DE LA PREPARACION ESTA CERCA, Y MAÑANA SABADO ES UN DIA SOLEMNE. NO CONVIENE QUE ESOS CUERPOS QUEDEN EXPUESTOS EN EL GOLGOTA. POR ESO TENGO TU PERMISO PARA DESCLAVAR A JESUS? Pilato apuro la copa de vino, y puesto que el Sol ya caía en el horizonte, dio entrada al oficial, y mientras esto ocurría dirigió su mirada nuevamente a José...
- TU ASEGURAS QUE JESUS HA MUERTO, YO TE CREO, PERO DEBO SABERLO POR MIS SOLDADOS, SOLO PASARON 3 HORAS DESDE QUE LO ENVIE A LA CRUZ, COMO PUEDE ESTAR MUERTO?
Y acercándose aun mas a José, como para que nadie lo escuche le dijo en voz baja:
- DESEARIA CONOCER ALGO MAS SOBRE LA DOCTRINA DE TU MAESTRO, PODRIA ENVIAR POR TI PARA QUE ME VISITARAS EN CESARIA?
Y José desconfiado, solo atino a asistir con la cabeza. En ese instante ingreso en la habitación el centurión que estuvo presente en la ejecución de Jesus, y Pilato sin mas preámbulo, lo interrogo sobre el estado del galileo. Y quedo sorprendido al recibir la noticia de la muerte del llamado Rey de los Judíos. Los restantes crucificados, según el oficial, se encontraban aun con vida.
- BIEN, CONCLUYO PILATO, TIENES MI PERMISO PARA RETIRAR EL CUERPO DE JESUS...

Y así marcho José en dirección del Gólgota, donde aguardaban sus amigos y el cuerpo en la cruz de Jesus. Por otro lado Pilato se reunió con sus capitanes y les ordeno que confeccionaran una lista completa de todos los discípulos, amigos y seguidores de Jesus, lo mas completa posible y en le menor tiempo, tal como lo había ordenado el Emperador desde Roma.
El tiempo apremiaba, y José ya casi estaba llegando al lugar de la cruz. Mientras estaba en camino se encontró con algunos de los seguidores de Jesus, y tal vez, por prudencia, no contó nada acerca de la petición de Pilato, de conocer mas sobre la doctrina de Jesus.
Entre estos junto con María, la de Magdalena, y Salome, consiguieron una pieza de lino puro, que se la compraron a un vendedor Sirio, quien no se cansaba de decir, que esa pieza era destinada al mismo Herodes El Grande. Llegados una vez al lugar donde se encontraba Jesus, José dio una piezas de plata a los soldados para que iniciaran el descenso de Jesus, y uno de los legionarios se dispuso a sacar el clavo de los pies. A poca distancia se encontraban las mujeres, entre ella María la madre de Jesus, con el lienzo, listas para recibir el cuerpo muerto de Micael. Para el amado Juan aquellas eran horas de amargura, desolación y tristeza. No llegaba a entender entre su angustia y su cólera, como si a tantos sano, y a otros dio vida, el se dejaba morir.

Donde estaba su poder? y además donde los había abandonado a ellos, frente a tan hostil sociedad, la cual los despreciaba. Mientras tanto José, algo nervioso, miraba constantemente el horizonte, observando como se iba la luz irremediablemente. Aceleraron lo que pudieron el proceso de descenso de Jesus, paso a paso, fueron liberando los miembros del cuerpo de Jesus, de los maderos. Tiraban con fuerza, haciendo palanca de todos los clavos, esto provocaba una constante hemorragia de todas las heridas de Jesus, todos terminaron manchados con su sangre, pero al final fue terminándose la labor. El cuerpo de Jesus, ya empezaba a sufrir el rigor mortis, su pierna izquierda, como otras parte de su cuerpo, se encontraba rígidas. Una vez separado de la cruz, José de Arimetea, Nicodemo, Juan y otros discípulos, sujetaron el cuerpo rígido de Jesus y lo depositaron sobre el lienzo. En ese instante María se arrojo sobre su hijo, llorando sin consuelo, y derramo las ultimas lagrimas que quedaban en su corazón y un alarido de mujer, afilado como una espada lleno el crepúsculo de Jerusalén. Fue José quien inclinándose la retiro con tanta dulzura como firmeza.

El tiempo apremiaba y era urgente dar sepultura a Jesus.
De esta forma los hombre transportaron el cuerpo de Jesus hasta uno de los costados de la peña del Gólgota donde disponía de un huerto. Ahí fue excavada en la roca un panteón que pertenecía a su familia, en este lugar fue depositado, sobre la fría roca el cuerpo de Micael...
Desde afuera de la gruta Nicodemo pidió que terminaran cuanto antes y las mujeres y José, tras terminar los ritos, según como aconsejaba la ley judía con los difuntos, se aproximaron a la salida, para dar punto final a tan amargo día. Entre cuatro hombres hicieron rodar una gran piedra, que hacia a la vez de puerta del sepulcro y tras decir sus oraciones se fueron retirando del lugar, solo María Magdalena y la de Santiago permanecieron hasta bien entrada la noche en la puerta de la tumba rezando y pidiendo por el alma de Jesus. Mientras tanto José regreso hasta el lugar de las cruces, y hablo por segunda vez con el centurión para que descendieran a los dos ladrones que acompañaban a Jesus, y deposito sobre la mano de este todas las monedas que le quedaban prometiéndole también, hablar muy bien de el ante el procurador por sus buenos servicios. Luego de esto, regresaron a la ciudad para preparar los aromas y perfumes con los que limpiarían el cuerpo de Jesus una vez terminadas las Pascuas judías...

Todo fue tan vívido, que sentí mi cuerpo desmayar, podia resistir un minuto mas mi angustia, creo que este ser se dio cuenta y de a poco me saco de ese lugar...

Recuerda, mientras se alejaba, me dijo: "Quien tenga el Don del Perdón, tiene las Llaves del Reino de Dios en sus manos".-
Y de repente fui volviendo en si... y la voz, que hace unos minutos tenia rostro, ya solo era una voz que se alejaba, pero al alejarse y yo ir despertando, le escuche decir....

"Bienaventurados los pobres de espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados quienes llora porque será consolados. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredaran la Tierra. Bienaventurados los que tiene hambre y sed de justicia, por que será saciados . Bienaventurados los misericordiosos, porque tendrán misericordia. Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios. Benditos sean los pacíficos, porque serán llamados Hijos de Dios. Bienaventurados los que son perseguidos por una causa justa, suyo es el Reino de los Cielos. Bienaventurados seáis cuando seáis maltratados, perseguidos y calumniados por mi causa. Alegraos... vuestra recompensa será grande en el cielo y recuerda Anael, hijo de EVENTOD, en vuestras oraciones recordad que vuestro Padre sabe de vuestras necesidades antes de que se lo pidáis".




nnDnn

1 comentario:

  1. No habia visto ni leido nunca nada de las profecias de Juan de Jerusalen.... y ahora que acabo de ver los videos, estoy alucinado la verdad.

    Son una descripcion perfecta de los tiempos que corren, como nos comportamos, y como nos sentimos y actuamos. Y aunque la segunda parte es bastante mas esperanzadora que la primera, me deja bien claro que se avecinan tiempos muy duros para nuestra "civilizacion", y esos tiempos, estan muy muy cerca.

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