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lunes, 27 de mayo de 2013

VIRGENES NEGRAS PARTE VII


VIRGENES NEGRAS


PARTE VII


EL SIMBOLISMO DE LOS COLORES


El color negro de las facciones de nuestras estatuas lo quisieron así los artesanos que las modelaron. Ninguna razón "lógica" podía explicar semejante elección en aquella época.. El esoterismo, y solo el esoterismo, puede darle un sentido, En realidad, hay varios sentidos que se complementan y se enriquecen mutuamente confiriendo a la negrura del rostro un valor simbólico de una profundidad muy grande, lo cual es el reflejo de un pensamiento sagrado universal.
En un plano muy general, vemos en primer lugar que el color negro simboliza el ocultismo del que, por prudencia, deben rodearse los iniciados.
¿Que impresión sentía el peregrino al aproximarse a la estatua? Lo que se imponía en primer término era la negrura, esa impresión de noche, de duda y de pecado.
El peregrino volvía a encontrar la debilidad de su propia oscuridad como en un espejo. Luego, poco a poco, gracias a sus plegarias y al ambiente del lugar, recibía consuelo y luz. Salía de allí aclarado, "iluminado" y a veces gratificado con un "milagro" en lo cual las Vírgenes Negras tenían la reputación de ser prodigas. Esta era, en el pensamiento religioso de la Edad Medía, la idea vinculada a este genero de culto y difundida entre el publico por los monjes guardianes de los santuarios.

Como el conocimiento iniciático, los favores de la Virgen Negra eran realmente las "luces de la noche", unas luces misteriosamente dadas y recibidas en el seno mismo de las tinieblas. Esta idea ocultista estaba reforzada por la situación particular en que estaba colocada la efigie para la veneración de los fieles: una cripta (Chartres, Clermont, Guincamp, Marsella, Mont-Saint-Michel), una iglesia "negra" (Manosque, Aurillac), o una capilla "gruta" (Rocamadour). Incluso en los casos en que la estatua no estaba directamente presente en alguno de esos lugares, siempre iría asociada a su santuario o a su leyenda uno de esos elementos oscuros, secretos, ocultos; criptas y grutas, pero también pozo sagrado, abismo, tumba o sarcófago.
Las Vírgenes Negras tenían, por tanto, una cierta significación funeraria, dirán algunos. No obstante, lejos de aparecer como madonas de la buena muerte, nuestras estatuas eran ensalzadas como donadoras por excelencia de vida, de fertilidad, de fecundidad y de bienestar, como, por otra parte, indican suficientemente sus advocaciones Nuestra Señora de la Buena Esperanza, de la Liberación, del Alboroto, de la Vida. Estos accesorios pretendidamente "funerarios" no pueden explicarse mas que por esta asociación con las catacumbas, las grutas o los subterráneos en los que los iniciados frecuentemente eligieron reunirse y trabajar, y mas aun, en sentido figurado, con el sistema de pensamiento, con el método de adquisición del conocimiento del adepto que sufría las pruebas iniciadoras.
El color negro de nuestras estatuas tiene, sin embargo, también otras significaciones mucho mas precisas y mucho mas claras.
Generalmente se admite que las Vírgenes Negras fueron la versión cristianizada de un culto antiguo, anterior al cristianismo, por supuesto séptico, pero quizás aun mucho más antiguo. Por mi mismo, he llegado a esa certidumbre cada vez que he examinado y he estudiado una de esas estatuas.
Bajo diversas formas, a veces romanizadas, se adoraba en ellas, en nuestro país, a una "divinidad femenina, una especie de diosa- madre, de tierra-madre, o, más concretamente, a una Diosa-Tierra. A veces, una de las advocaciones que designaba su representación sobrevivió y permaneció asociada a la Virgen Negra, como en Chartres o en Longpont, Virgo Paritura, la Virgen que debe dar a luz.

Según lo que sabemos de ello, ese culto céltico y precéltico era posible descubrirlo, con un sentido y Unos atributos comparables, en la mayor parte de las grandes religiones y mitologías de la Humanidad; el culto de Isis, de Cibeles, de Demeter y de Ceres, pero así mismo advertimos su presencia en las grandes religiones americanas precolombinas o en numerosas mitologías africanas, por ejemplo (1).
Su contenido es triple: popular y milagroso, cosmogónico y naturalista, espiritual y religioso. Como la tierra es de un modo natural fecunda, de una fecundidad siempre renovada, la Diosa-Tierra era particularmente invocada por las mujeres estériles que deseaban tener un hijo, Mas tarde, las Vírgenes Negras siguieron teniendo esa reputación milagrosa de conceder la fecundidad y, por extensión, de ser protectoras de los niños de corta edad.
Las gentes sencillas, muy atadas a esas prácticas, no hacían otra cosa que presentir la grandiosa concepción cosmogónica y naturalista que esta función milagrosa representaba. En efecto, en la mayoría de los antiguos relatos agrados de la Humanidad, todo en el universo nacía siempre del encuentro y la síntesis de un principio masculino y un principio femenino. Así, la Tierra, virgen en su origen, fue fecundada por los rayos del sol, y es gracias a esta acción bienhechora que pudo dar vida a todo lo que existe, la Naturaleza y la humanidad. Desde entonces, sin caer no obstante en un politeísmo primitivo, los antiguos hicieron de la tierra, de la Diosa- Tierra, la representación simbólica del gran principio femenino de todas las cosas, y del Sol, la del principio masculino por excelencia (2).
Este es el motivo por el que hemos notado, sin comprender siempre su profundo valor, que en todas las religiones en las que se venera a una Diosa-Tierra, siempre aparece indisolublemente asociado con ello un culto solar. Tanto entre los egipcios, como en el caso de los incas, los griegos o los celtas, no hay Diosa-Tierra sin Dios-Sol, su complemento indispensable.
Estamos lejos, evidentemente, de esa concepción ingenua que veía en tales prácticas una adoración del sol de ¡carácter idolátrico!
Por otra parte, una vez estudiadas con detalle, todas esas religiones aparecen claramente como monoteístas, e, incluso en la Biblia, frecuentemente pueden hallarse estas alusiones solares, estas comparaciones y asimilaciones simbólicas de Dios al astro irradiante.
¿Y nuestras Vírgenes Negras?
Pues bien, por curioso que pueda parecer a primera vista, en la mayoría de los casos y en plena Edad Medía cristiana, esta representación solar esta también asociada a nuestras efigies. Verdad es que, pasado el primer efecto de sorpresa, la lógica del pensamiento medieval imponía que ocurriera de ese modo, desde el momento en que se estaba convencido de que las Vírgenes Negras, no solo remplazaban a las Diosas Tierra, sino que, para sus autores, ellas eran Diosas- Tierra.
Esta presencia solar aparece en ocasiones de una manera indirecta y sutil, y yo dejo a otros más sabios que yo el cuidado de buscar todas sus formas y sacar todas las consecuencias.
Veamos ahora, entre las que se pueden descubrir mas rápidamente, tres formas principales.
En algunos casos, la Virgen Negra se halla directamente colocada en un lugar antaño consagrado por los celtas a Belén. Ahora bien, Belén era el equivalente céltico del Apolo griego, es decir su "divinidad" solar. Así, la etimología de Beaune indica la existencia de semejante centro sagrado; Toulouse poseía un lago de Belén y la abadía del Mont-Saint-Michel fue edificada antaño sobre el Mont Tombe, que para nuestros antepasados era la "Tumba de Belén"... Así ocurre también que Sara la Negra, que, en muchos aspectos, se relaciona con el culto de nuestras efigies, es venerada por los gitanos en Saintes-Mariesde a-Mer, que antaño era la "ciudad de Ra", consagrada al dios sol de los egipcios.

El toro, en las antiguas religiones, es simbólicamente el animal viril y solar por excelencia.
La leyenda del descubrimiento milagroso de nuestras estatuas asocia a el frecuentemente un toro (o un buey). Este animal es el que, arando un campo, desentierra la estatua, la hace surgir de bajo tierra, y la estatua se convierte en una fuente fecunda de beneficios para los habitantes del lugar. Lo mismo ocurre en Manosque, en Err, en Font-Romeu y en Prats de Molio, en los Pirineos Orientales, donde el toro "descubre" a Nuestra Señora del Coral en el hueco de un roble, el arbol sagrado de los druidas, significando "coral" en catalán la madera del roble que, una vez mojada, se vuelve negra como si fuera ébano... A veces, el toro es remplazado por otros animales, teniendo sin embargo el mismo valor simbólico viril, como el ciervo que dibuja en el suelo el plano de la iglesia del Puy, o el león del milagro de Notre-Dame de lApport, en Dijon...
A mi juicio se trata de la misma indicación solar que justifico la atribución fabulosa de la creación de algunas de nuestras Vírgenes Negras (Rocamadour, Orcival, Marsella, Montserrat) al evangelista san Lucas, lo cual hizo establecer equivocadamente por parte del canónigo Perroud y algunos mas una semejanza entre nuestras efigies y el Nicopeion bizantino.
¿Cual es el emblema simbólico de san Lucas?
Una vez más, el toro (o el buey).
Con esta historia, los benedictinos y otros promotores del culto mataban dos pájaros de un tiro, puesto que Lucas (o Luca) designa en celta lo que es particularmente sagrado, y dado también que a veces aun se encuentran cerca de nuestras Vírgenes Negras las huellas conservadas de un bosque de Luca o una etimología que se deriva de el...
Un toro "inventando" la Virgen Negra, o san Lucas " fabricando" la efigie, será precisamente ella la madona de la vida y de la felicidad, estas figuras simbólicas son sinónimas las dos de la gran idea: El sol "fecunda" la tierra que engendra la Vida.

De este modo adquiere todo su sentido la bella expresión del Apocalipsis, "una mujer revestida de sol", que san Bernardo, tan presente en todo el fenómeno del culto medieval de Nuestra Señora, utilizaba con predilección para designar a la Virgen María.
Y por otra parte, esta concepción cosmogónica encajaba muy bien en todos aquellos hombres con la idea que se hacían de María.
La Diosa Tierra se convierte entonces en la Virgen que, por la propia acción de Dios, dará luz a un Hijo que, al mismo tiempo humano y divino, podrá salvar a la Humanidad, regenerarla, darle vida espiritualmente y, por lo tanto, aportarle "la salvación". Y, si bien Jesús nace de María, con frecuencia encontramos en otras religiones Vírgenes que engendran divinamente niños "divinos" como Khrishna, u Horus hijo de Isis, o "encantadores", como el Merlín céltico nacido misteriosamente de una virgen.
¿Concepción herética, falsa desde el punto de vista religioso? Mi papel no es pronunciarme al respecto y, por otra parte, soy incapaz de hacerlo. Compruebo solamente que esta idea parece haber sido la de san Bernardo y de las minorías monásticas de la Edad Medía... ¿Un resto de paganismo aun no desarraigado, o piedra angular de un edificio espiritual iniciático?
¿Y el color negro?
Precisamente este color es el que se utiliza simbólicamente para representar esa tierra primitiva que, una vez fecundada, será fuente de toda vida... Diosa Tierra implica color negro.
Isis, Cibeles y Demeter fueron con frecuencia representadas negras mientras que la Gran Bretaña conoció una Black Annis. En Efeso, en el templo de Diana, una de las siete maravillas del mundo, se veneraba una estatua negra de la Gran Diosa, hermana del Apolo solar, y resulta sorprendente descubrir que es precisamente en Efeso donde la Virgen María vivió tras la muerte de Jesucristo, y que hay una tradición que sitúa allí su Asunción, denominándose en turco el lugar mismo en que ello ocurrió karatchalti, es decir, exactamente "la piedra negra".

En los Pirineos, en España, en Portugal y sin duda en otros lugares, se encuentran aun esas misteriosas piedras negras de origen inmemorial e indeterminado que son veneradas e invocadas por las mujeres para obtener la fecundidad.
Cuando los españoles invadieron México llevaron con ellos el culto de una Virgen Negra, Nuestra Señora de Guadalupe. Vuelto católico México, esta Virgen destrono oficialmente al "dispater" mexicano que era una piedra negra lisa.
En La Meca, el objeto religioso por causa del cual los musulmanes del mundo entero emprenden el famoso peregrinaje, culminación de su vida de creyentes, es una piedra negra que constituye un símbolo de fecundidad y de fertilidad, Según Saillens (3), el ídolo mas antiguo de Hedjaz era una piedra negra, volcánica y meteórica (4), denominada la Kaaba, es decir, literalmente "la muchacha de senos muy desarrollados" y, en un sentido mas amplio, la Nubil, la Virgen que será fecundada... Desde hace siglos, esta insertada en uno de los ángulos exteriores de un templo antaño consagrado, según se cree, a Saturno. Cuando Mahoma apareció, los árabes cristianos habían asociado a aquel templo unas imágenes de la Virgen María, entre otras representaciones sagradas de todas las tribus que frecuentaban la peregrinación. Los escritores de Bizancio pensaban entonces que la piedra representaba a Anahita, es decir, Astarte, el Lucero del Alba, Afrodita o Venus...
Mahoma hizo desaparecer todas las imágenes y todos los iconos, pero no se atrevió a tocar la piedra negra venerable. Esta fue entonces incorporada a la religión musulmana, y su fiesta, la de Venus, se ha mantenido sagrada.
Así, nuestros escultores medievales, al emplear a propósito el color negro, subrayaban de la manera mas clara que la Virgen Negra era para ellos al mismo tiempo la María cristiana, la Diosa-Tierra céltica y la Isis egipcia situándola dentro de una concepción religiosa iniciática universal del gran principio femenino del Universo, fuente de toda vida terrestre y a la vez de toda religión, origen de la vida de las almas...
Sin duda, como cristianos, tenían en la mente la frase del Cantar de los Cantares, tan estudiada por sus contemporáneos eruditos, "Soy negra y, no obstante, soy bella", cuya significación real no hay que buscar en otra parte.
Este color que, como es sabido, nunca fue dado a otra estatua que no fuera de la Virgen (salvo a santa Ana, madre de la Virgen, la madre de la madre, en un vitral de Chartres, por ejemplo, aunque de una manera muy excepcional) se justificaba ya por ese grandioso simbolismo a la vez naturalista y religioso, que muestra y confirma claramente el estado del pensamiento espiritual de los hombres de la Edad Media.
Pero, además, tiene una significación alquímica muy concreta, que, por otra parte, es solamente una aplicación en el terreno científico de esta concepción cosmogónica que acabamos de evocar.
Los especialistas han conseguido, en líneas generales, descifrar suficientemente los viejos libros mágicos alquímicos para descubrir las grandes líneas de las operaciones a que se entregaba el alquimista para alcanzar los supremos objetivos que se había fijado, limitándose este conocimiento en la mayoría de los casos a las operaciones
externas sin llegar a descubrir los materiales básicos sobre los que trabajaba, los únicos que permitirían lograr los resultados.

Sabemos que la primera y más larga de las tareas consistía en fabricar la famosa "piedra filosofal", elemento sin el cual ninguna de las operaciones siguientes podría ser ejecutada satisfactoriamente.
Para llegar a fabricar la piedra filosofal, era preciso ante todo recoger una "materia primordial" que los alquimistas describen ligeramente, pero sin indicar por supuesto su nombre. Esta materia primordial, este tema de la obra, debía de ser una sustancia negra, pesada, quebradiza, desmenuzable, semejante a una piedra, pero poseedora, sin embargo, de unas características vegetales, un elemento corriente, gratuito, que estuviera a la disposición de todos y del cual nadie sospechara sus propiedades, convenientemente utilizadas...
Como el símbolo de la Diosa-Tierra, la materia primordial del alquimista es, Así pues, negro, y los viejos escritos la consideran como la propia naturaleza femenina. Múltiples operaciones misteriosas, que exigen del alquimista meses, cuando no años, de trabajo, deben permitir, a través de diversos encantamientos, putrefacciones y sublimaciones, y gracias a la acción de una misteriosa "agua mercurial" y de un no menos misterioso "fuego secreto", transformarla poco a poco en esa materia noble que permitirá todas las transmutaciones, en la piedra filosofal.
Ahora bien, tal como escribió el alquimista benedictino Basilio Valentín, en el vocabulario grafico de los hermetistas el agua mercurial indispensable para la fabricación de la piedra filosofal, que "trabajara" la materia primordial negra, es denominada leche de la virgen. Además, la piedra filosofal finalmente obtenida es comparada, en el mismo lenguaje, con el niño. No resulta asombroso, pues, que la alegoría de la "lactancia" de san Bernardo, es decir, su iniciación, se produzca justamente en presencia de una Virgen Negra. Volveremos a encontrar a veces esta alusión a la las Vírgenes en Rocamadour y en Satillieu especialmente.
Los alquimistas escriben que esta materia primordial negra habrá que ir a buscarla "bajo tierra", "en la mina", "en los yacimientos metalíferos", lo que ellos traducen esotéricamente: en el "sexo de Isis"...
Por otra parte, ¿acaso el único origen verosímil de la palabra "alquimia" no es el antiguo nombre de Egipto, Al Jemit, es decir, exactamente "la tierra negra"?
A partir de ahí, el simbolismo alquílico del color negro de los rasgos de nuestras estatuas se hace singularmente patente. Este simbolismo reforzado también por el que podría deducirse del color dado a los vestidos de las Vírgenes Negras, a condición de que puedan encontrarse indicaciones fidedignas acerca de su policromía antigua, lo cual ya no es posible mas que para algunas de ellas.
En la actualidad la mayor parte están cubiertas con ropas recientes, hechas de tela, carentes de interés, y todas han sido repintadas en diferentes épocas.
No obstante, en los casos en que hallamos descripciones antiguas, vemos que, en su origen, los vestidos pintados en la misma madera de la estatua o sobre las cintas después del encolado eran de tres colores, a saber, azul, blanco y rojo;
Los artesanos de la Edad Medía no hacían nada porque si, y los colores no eran elegidos para "hacer bonito", sino en función de la representación de una idea teniendo cada color un impacto simbólico preestablecido, pudiendo ser combinado con otro solo bajo ciertas reglas y estando proscrito para la declaración de un tema que no estuviera en relación directa con el valor que se le atribuía.
Nosotros, que apenas pensamos ya en términos de alegorías, que no estamos ya introducidos en el mundo de los símbolos, volvemos a encontrarnos con pena en esta especie de diccionario de las concordancias de colores de una extraordinaria complejidad que era rigurosamente impuesto a los antiguos en todas sus representaciones.
Sin entrar aquí en un estudio profundo de la correspondencia simbólica del rojo, el blanco y el azul, Así como la que resulta de su combinación, dejo constancia solamente, como de algo particularmente interesante, de la comparación que puede efectuarse con los colores que el alquimista pretende encontrar con ocasión de sus preparaciones.

Sabemos que, en lo esencial, las operaciones alquímicas consistían en hacer pasar la materia primordial, sustancia negra, a través de todo tipo de operaciones complicadas, al estadio de piedra filosofal, de "catalizador" que permite la gran transmutación. De los tratados alquímicos se deduce que la materia primordial pacientemente transformada se coloreaba de diversas maneras durante las operaciones constitutivas de la gran obra, pero que, más allá de los matices, fundamentalmente eran tres los colores que dominaban claramente a los demás, a saber, el negro, el blanco y el rojo. Al negro se le asimilaba frecuentemente el azul oscuro, el azul noche, que representaba la putrefacción primera por la cual debía pasar la materia. El blanco correspondía a la fase siguiente, que era la de la purificación de la materia, mientras que el rojo simbolizaba el fuego y la purificación gracias a la acción del "fuego secreto"; este era el color último, el del éxito de la obra.
Como, por añadidura, los vestidos de las Vírgenes Negras estaban a veces adornados con motivos dorados, y como ellas llevaban frecuentemente joyas y accesorios de oro, vemos que, con exclusión de los demás, todos los colores principales de la gran obra se encuentran simbólicamente reunidos en la policromía de la estatua.
Al representar, sin duda alguna, el color negro asociado a los rasgos de la Madre y del Hijo, la materia primordial, los colores, blanco y rojo serian las tres transformaciones por las que pasa la materia durante la obra, y finalmente el color dorado, el del metal puro obtenido al termino de la transmutación de los metales vulgares, seria el símbolo de la perfección iniciadora.
Esta hipótesis de un sentido alquimista que vendría a incorporarse al sentido religioso de la efigie y al mismo tiempo a completarla, me parece que encuentra otras confirmaciones que vamos a desarrollar en los capítulos siguientes.



CONTINUARA

El Altar de los Maestres


El legado del Temple en Arés.
Por Sergio Solana.





Esta pequeña localidad del Maestrazgo de Castellón se encuentra a los pies de una gran mole rocosa que se eleva como un gigantesco cilindro. No es difícil imaginar el significado de su topónimo.


Ares o Ara – altar. En muchos pasos de montaña como este los romanos realizaban ofrendas a mercurio en lugares de tradición mágica. Este sin duda es el altar natural mas importante de la zona.


Prueba del magnetismo de este lugar lo tenemos desde mucho antes. A los pies de este monte sagrado se encuentran la mejor colección de pinturas rupestres del Neolítico. Estos restos dan a entender la atracción que esta roca ha dado a todas las personas que se han acercado.




En la edad media la población fue tomada en 1170 por Pedro II pero tuvo que ser reconquistada por Jaume I. Fue este rey al que la tradición llama El Conquistador pero que debería ser conocido como El Templario quien le dona esta plaza a la Orden en 1234.





Tras su disolución y el paso a la Orden de Montesa de Ares del Maestre se intento borrar todo vestigio del paso Templario. Con los siglos todos los castillos y templos fueron destruidos.


En el caso de ares la Iglesia barroca no conserva nada de sus símbolos ni estructura original. El importante castillo fue derribado a conciencia por las tropas de Espartero y si algo quedaba los bombardeos de la guerra civil terminaron por arruinar lo que debió ser uno de los mas importantes castillos Medievales de la zona. Hoy cuando comienzas el ascenso en espiral a este templo sagrado apenas te sorprendes de la enorme cueva que construyeron para realizar sus ritos mas secretos para horadar esta sala tuvieron que sacar toneladas de roca. Tras las modernas adaptación del camino no faltan las zonas para sentarse y disfrutar del paisaje. El museo que ocupa esta cueva sigue manteniendo el espíritu de lugar Sagrado.
En lo alto solo hay ruinas y montones de rocas dispersas sobre ella. Pese a esto la fuerza de la tierra sigue ahí. La corriente de energía no ha menguado ni un ápice en este altar sagrado.





Tras abandonar el pueblo un tanto desilusionado por no haber encontrado ningún resto de los caballeros algo me indica que no debo seguir la carretera sino subir por un camino a la derecha.


Tras un pequeño ascenso me encuentro en la puerta del moderno campo santo de la localidad.





Incrustadas en lo alto del muro una magnifica colección de estelas funerarias de tumbas templarias. El último vestigio sigue allí sin ningún respeto alejadas del lugar original en el que se colocaron durante le Edad Media. Estas piezas fueron quitadas del campo santo y reutilizadas como bonitos ladrillos de remate. En una de ellas el símbolo que parece seguirme en tantos lugares de este viaje vuelve a aparecer. La flor de seis pétalos la semilla de la vida que adornó una tumba hace tanto tiempo parece que intenta mantener el recuerdo de estos Monjes guerreros.
Este símbolo parece perseguirme en mi peregrinar por las encomiendas Templarias. Pronto descubriría el mensaje que me tenía guardado.

EL SANTO GRIAL y la Sangre Real de Jerusalem a Francia, de Francia a España y de España a America del Sur.

EL SANTO GRIAL

La Sangre Real de Jerusalem a Francia, de Francia a España y de España a America del Sur.

    A raíz de los estudios de campo ya realizados en Argentina, por la zona norte y centro del País, la Orden del Temple, nos encomendó una tarea de restreo y peine de una zona particular, con un fin que será solamente revelado a los que participen de dicha expedición en su momento. 

No obstante, en la primero incursión, encontramos dos pruebas, dos elementos inequívocos de que el Temple estuvo ahí antes que Colon. La Orden tenia razón, respecto de los lugares que nos marcaron en ese documento recibido desde Jerusalem y el segundo desde Londres.

Hoy, nuevamente mi gran amigo y expedicionario investigador privado por las tierras ibérica, Sergio Solana, me sorprende gratamente con la publicación de un nuevo articulo que compartiré con Uds., que guarda directa relación con lo encontrado en estas dos primera incursiones en tierras sudamericanas.

Si bien, nuestra expedición, no busca ningún grial, los elementos encontrados a la fecha, muestran que el Temple original dejo una "miga de pan" para que sus hermanos, en los tiempos venideros, puedan volver a reencontrarlos, o localizar, lo que ellos dejaron como legado en esa región, que guarda estrecha relación con los últimos descubrimientos arqueológicos en Jerusalem, donde la Orden sigue anónimamente pendiente de las excavaciones que allí se realizan y muchas tumbas cristianas del siglo 1 están empezando a salir a la luz, con datos que revelan una historia jamas contada. 





SÍMBOLO DE LA ESTIRPE SAGRADA
Hace unos años en Jerusalén se encontró una tumba y en ella un sarcófago de piedra que para muchos es la tumba de Jesús de Nazaret.

En ella se puede ver este símbolo en forma de flor de seis pétalos que es conocido por la geometría sagrada como la semilla de la vida.


Poco después en la antigua región de Magdala en Israel los arqueólogos encontraron el templo donde la secta Judía de Histar, contemporánea de Jesús realizaba sus rituales.

Al contrario del resto de los judíos esta secta estaba formada por una casta de sacerdotisas. Una vez más vuelve a aparecer esta marca en la roca.


De la unión de María de Magdala ,sacerdotisa de este culto, y Jesús nacería una hija que daría origen a una estirpe sagrada de sangre real el Sang -Grial.


Los orígenes de esta fe se remontan al antiguo Egipto en al templo de Isis y viajó con el pueblo de Israel tras el éxodo.

Esta diosa negra dio origen a los cultos Gnósticos.

Los templarios trajeron a Europa ese conocimiento y dejaron multitud de vírgenes negras por toda Europa.

En el templo de Isis entre los jeroglíficos los caballeros medievales tallaron en una de las columnas junto a la cruz de ocho beatitudes, símbolo de la Orden, esta flor mística de seis pétalos. Señalaron así su juramento de proteger a esta estirpe y a los libros sagrados que probarían su linaje.





Solo algunos de estos caballeros conocían el secreto. Quienes morían protegiendo lo tenían derecho a en su tumba gravar en la lápida esta marca. Este es el caso de las estelas funerarias que se encuentran en Ares del Maestre.


Pero viajemos en el tiempo y el espacio.

En el fondo  de un valle secreto durante finales del siglo XVI y principios del XVII vivió en una gran mansión una Condesa .

Bajo la protección del Gran Maestre Ramón de Perellos esta Condesa dio a luz a una niña. Como venia ocurriendo con esta estirpe pronto dejaron de estar seguros allí. Es por eso que la Orden de San Juan de Jerusalén decidió que tenían que mudarse de hogar. Pero para dejar una señal de la presencia de esta mujer en aquel paraje se construyo una Iglesia en su honor.

En el pueblo cercano aún se conoce a una de las casas de allí como La paridera de la Reina. Una reina que pasó el embarazo y dio a luz a la que tenía que recibir la corona como heredera de una familia sagrada.

Esto dejaron reflejado en este fresco con una reina embarazada y una coronita a sus pies esperando a la nueva princesa.



En el dintel de este templo se grabó en piedra el símbolo que acompañaba a esta familia desde hacia milenios, un flor mística, la semilla de la vida.


En el dintel de la mansion donde vivió esta condesa aparece el escudo de la familia. En este escudo  las peras de Perellos hacen referencia a el pueblecito frances donde este linaje vivió anteriormente y donde se enterraron sus cuerpos.
Como dijo Berenger Souñer todo lo que buscais en Rens le Chateau lo encontrareis en Perellos.




El Refugio del Grial.

Imagenes del libro Joan Calaf 

http://wakantankareservadegaia.blogspot.com.es/http://

Este Pantocrator podría contener un Mapa Mundi con el contorno de América.

Se encuentra en la clave de esta capilla desde el año de su construcción 1390 según un documento que ha llegado a nuestros días. Esta figura quizás esconda uno de los secretos que El Temple trasmitió a sus herederos.

Esta es solo una pista de las muchas que existen a lo largo del Maestrazgo






La historia pudo comenzar así:
Aquella mañana invernal un viajero golpea el pomo de una casona perdida en la montaña. Cuando le abren la pesada y chirriante puerta no saluda al anciano que le recibe.


Se aleja de la fachada hasta el centro de la estrella formada por guijarros que se encuentra delante de la casa. Comienza a caminar sobre esta figura siguiendo un código que solo algunos conocen.








Con sus pasos va trazando lineas imaginarias sobre la figura que forma el empedrado del patio. Cuando termina este ritual el anciano le abraza y saluda. Es un iniciado del corazón que busca el conocimiento que viene de la razón para completar su aprendizaje. Esto ha podido leer viendo como se desplazaba de un punto a otro. En este patio permanecen siglos después la figura formada por cientos de guijarros a la entrada de esta vieja casa de campo. La base sobre la que marcar este código secreto

En el templo de la Estrella que se construyo en su honor tras su marcha pintaron esta imagen representando el puerto junto a una fortaleza del que partieron.


Para proteger a la nueva portadora de la Sang-Rial de los enemigos que deseaban acabar con la estirpe le cortaron el pelo y la hicieron pasar por un muchacho joven.

En el camino tuvieron que hacer escala en una pedanía pequeña del pueblo de Alcalá de Xivert esperando la llegada del navío para zarpar. Desde entonces se conocería esta aldea como Santa Magdalena de Pulpis y en el altar de la Iglesia esculpieron en madera la popa del galeón que realizó esta travesía.




El anciano se detuvo y contempló el dibujo que había gravado en la pared de yeso.

-La portadora de la rosa de seis pétalos símbolo de esta familia junto a sus libros sagrados se alejó rumbo a poniente desde el puerto fortificado de Peñíscola.

En esta antigua masía en el Valle de los Robles aún se pueden ver juntos el dibujo de un barco y  la flor de seis pétalos o Semilla de la Vida.

Mudos testigos de este pasaje de la historia perdida.






El viaje Secreto

Este cuadro de Nicolas Paussin podría guardar el secreto de la Odisea del Grial por tierras del Maestrazgo.


-Realmente estas cerca de la verdad. Tú intuición y esfuerzo te han llevado a estar cerca de  uno de nuestros secretos.


Yo no dejaba de mirar a sus profundos ojos azules. Como todo lo demás en esta historia la casualidad me había llevado a entrevistarme con esta señora.
     -Por lo que sé: fueron años difíciles viviendo como una ermitaña en aquel lugar apartado.
     -Cuando la niña cumplió los 16 años llego el momento de abandonar la Estrella y como lo llevaba haciendo esta familia desde hace siglos cambiaron de hogar para asegurar la estirpe sagrada y sus documentos. Les cortaron el pelo a la madre y la hija y comenzaron el viaje.

No podía creerlo. Mis investigaciones me habían llevado a este punto.
La estirpe sagrada fruto de María Magdalena y Jesús vivieron escondidos en un valle en el Maestrazgo durante el siglo XIV.
Esta familia tomó el apellido Perellos por el lugar en el sur de Francia donde anteriormente habían vivido pero tuvieron que abandonarlos y refugiarse en estas montañas.

         -Nuestra organización es antigua y orgullosa y siempre dejamos señales mas tarde o mas temprano del paso de estas personas.

Una vez más seguía atentamente sus explicaciones. Sabía que el símbolo de los Perellos en el dintel de esa Iglesia no era la única señal que permanecía de la estancia del Grial en estas tierras.
          -La partida de esta familia en barco desde el puerto de Peñíscola fue inmortaliza por el Pintor Nicolass Paussin. Este iniciado dejo constancia de este viaje en alguna de sus obras.

Buscando entre sus Cuadros encontré muchas referencias a los Pastores de la Arcadia pero es menos conocido este fresco en el que un barco navega cerca de una fortaleza junto al mar muy parecida al castillo de Peñiscola.


-El viaje desde las Montañas del Maestrazgo no fue fácil. Has de saber que el magnetismo y la energía que mana de estas personas es especial. Peñiscola era un centro comercial y estaba plagado de espías e informadores. Esperar allí a embarcar no era seguro. Antes de zarpar se refugiaron durante unos días en una aldea cercana a la costa que posteriormente se conoció en su Honor como Santa Magdalena de Pulpis.

Una vez más aquella extraña mujer me dio datos para que mi mente racional creyese lo que mi mente irracional me estaba gritando que era cierto.
         -En el escudo de la población a la que pertenecía esta aldea dejamos los símbolos de este paso.

En un pequeño fresco de la ermita de Mosqueruela parece representar un castillo junto al mar al lado de una estrella como señal de este épico viaje.


Quizás, América, sean el intimo destino de la Sangre real o el Grial...