Páginas

Translate

miércoles, 16 de octubre de 2013

LOS ANUNNAKIS - Conexión Azteca I


LOS ANUNNAKIS





Conexión Azteca I

La conexión Anunnaki Azteca
"La toma de Teocalli por Cortés y sus tropas", Emanuel Leutze.
Los extraterrestres Annunaki podrían haber estado en contacto con la civilización azteca. Cuando los españoles llegaron a América, no sólo se sorprendieron por la gran cantidad de habitantes que había en el “nuevo mundo” (en ese tiempo América Central), sino también por el desarrollo científico y tecnológico que ciertas culturas autóctonas mostraban.
Imagínese usted como tomaron en Europa la noticia del descubrimiento de una ciudad como Tenochtitlán, al otro lado del mundo, que solo podía ser comparada con la Venecia de los ricos duques renacentistas, o cuál seria la sorpresa de los primeros conquistadores al contemplar las alucinantes pirámides mayas y años después el templo del Coricancha en el Cuzco.
El problema que esto planteó para la más importante institución de la época, la Iglesia Católica, es que según su visión del mundo estos indios no debían estar ahí. La Biblia no decía nada al respecto y los miembros del clero no sabían de donde habían salido estos indígenas y menos aún si eran hijos de Dios.
Hubo entonces una intensa polémica.
Si los nativos habían recibido alguna vez la palabra de Dios y no la habían aceptado eran herejes y merecían castigo, si por el contrario nunca la habían conocido entonces debían ser adoctrinados en la fe. Esta ultima posición, defendida por Bartolomé de las Casas (1484-1566), fue la que predominó aunque en la práctica fuese ignorada por los conquistadores españoles quienes terminaron esclavizando a los indios.
La iglesia tuvo que inventar una serie de historias para explicar la presencia de los nativos de América. Una de ellas fue la de considerar que un descendiente de Noé, cruzó el mundo y vino a poblar esta tierra que fue identificada como la “Ophir” bíblica (según las crónicas de Gregorio García, Cabello de Balboa y Fernando de Montesinos). Pero la más difundida de todas, fue aquella que convirtió a los indios americanos en descendientes de una de las tribus perdidas de Israel que llegó hasta estas tierras huyendo de la conquista Asiria alrededor del año 722 a.C.

Ilustración del Codíce Borbónico (Siglo XVI) donde se explica como se le leía la suerte a los recién nacidos.
La historia que inventó la Iglesia Católica tenia algo de cierto pues los mitos de creación de los aztecas, recogidos en lengua náhuatl, son muy similares a algunos mitos de creación bíblicos.
Según los mitos aztecas, Dios primero creó el cielo y la tierra, luego con el barro hizo un hombre y una mujer, como en el génesis bíblico, pero estos no duraron. Luego de muchos esfuerzos, Dios cogió unas cenizas de metal y creó un par de humanos. A partir de ellos se pobló la tierra, así como sucedió con Adán. Pero casi todos estos seres fueron destruidos en un diluvio como el de la Biblia. Unos pocos fueron salvados por un sacerdote, que podría ser Noé, que se sobrevivió flotando en un tronco hueco llevando semillas y animales.
Esta breve comparación parece confirmar las teorías de la Iglesia Católica sobre el origen de los nativos americanos pero existe un detalle que la iglesia no conocía o no quiso considerar.
Hoy en día, cualquier historiador serio sabe que muchas de las historias contadas en el Génesis bíblico fueron inspiradas en los mitos de creación de los sumerios, escritos por lo menos 3,000 años antes que el Antiguo Testamento.
Los rastros son evidentes. El paraíso sumerio es parecido al Edén bíblico con ríos y arboles de frutas, el primer hombre es creado de barro como en la Biblia, existe una Eva sumeria llamada “la dama de la costilla”, un árbol del conocimiento, una serpiente como en los relatos del Génesis, y un Noé que se salvo de un diluvio, y que para los sumerios se llama Ziusudra. Esto son algunas semejanzas notables sobre las que  volveremos en detalle en otro artículo.
Vemos pues que los mitos de creación aztecas no fueron inspirados en los mitos del génesis bíblico sino en los mitos de creación sumerios que son mucho más antiguos.

"La torre de Babel", Pieter Bruegel, el viejo.
Pero ¿qué otras pistas apuntan en esta dirección o apoyan esta hipótesis?
Los nativos tenían sus propias versiones sobre sus orígenes.
El cronista Diego Durán (1537–1588) en su “Historia de las Indias de Nueva España” refiere una tradición oral que le contaron los nativos.
…aparecieron en ella unos hombres gigantes de deforme estatura y poseyeron esta tierra…. no hallando remedio para poder llegar al sol, enamorados de su luz y hermosura, determinaron de edificar una torre tan alta que llegase su cumbre al cielo….y habiéndola subido lo más que pudieron, que dicen parecía llegar al cielo, enojado el Señor de las alturas dijo a los moradores del cielo: “¿Habéis notado como los de la Tierra han edificado una alta y soberbia torre para subirse acá, enamorados de la luz del sol y de su hermosura? vengan y confundámoslos, porque no es justo que los de la Tierra, viviendo en la carne, se mezclen con nosotros.” Luego en aquel punto salieron los moradores del cielo por las cuatro partes del mundo, así como rayos, y les derribaron el edificio que habían edificado;
Esta historia parece extraída directamente del relato sumerio  titulado “Enmerkar y el Señor de Aratta” en el que Enmerkar construye una torre gigante para pedirle a sus dioses que unan a todas las regiones bajo un mismo idioma.
…deja que la gente de Aratta baje para mí las piedras de su Montaña, que construya un gran santuario para mí, que erijan un gran morada para mí..que hagan la gran morada, la morada de los dioses…todo el universo, los bien cuidados, que todos se dirijan a Enlil, juntos en el mismo idioma…
Para Zecharia Sitchin las tablillas de barro sumerias narran la llegada de una raza de extraterrestres llamada los Anunnaki. Esta raza alienígena provenía del planeta Nibiru y llegó a la Tierra hace cientos de miles de años buscando oro. Según Sitchin, los Anunnaki plantaron la semilla de la vida en nuestro planeta, y luego modificaron el ADN de los simios para crear a los hombres como los conocemos ahora.  Sus hazañas pasaron de generación en generación por tradición oral y por eso son recordados como dioses en las tradiciones sumerias. Pero no se limitaron sólo al medio oriente, en algún momento se desplazaron hacia América….
¿Era Quetzalcóatl, aquel que les enseño a medir el tiempo a los aztecas, uno de los Anunnaki?
Esta historia continuará…

LOS ANUNNAKI y los canales de Chavín



LOS ANUNNAKI y los canales de Chavín
Ultimo Informe sobre suelo y área del alto Peru

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
Los canales subterráneos de Chavín pueden corroborar las teorías de Zecharia Sitchin sobre los extraterrestres conocidos como los Anunnaki.
Hace unos meses, el descubrimiento de una red de canales subterráneos en la ciudadela del templo de Chavín de Huantar dio la vuelta al mundo y causó revuelo entre los entendidos. Los más de veinte canales subterráneos descubiertos en el área que ocupan los restos arqueológicos de la cultura Chavín, considerada por la historia tradicional como la más influyente civilización del Perú pre-incaico, o el primer gran Horizonte cultural peruano, pueden enrumbar la historia del Perú antiguo hacia parajes insospechados.
Para Los Divulgadores, el descubrimiento de los canales de Chavín es un importante indicio que apoya las teorías de Zecharia Sitchin sobre la relación entre los extraterrestres Anunnaki y las antiguas culturas del planeta, específicamente, las culturas que poblaban el Perú antiguo.
Luego del descubrimiento, la posición oficial de los arqueólogos peruanos es que los canales habrían sido utilizados para aumentar el efecto de los rituales mágico-religiosos que se llevaban a cabo en el templo de Chavín y para reforzar el poder de la élite sacerdotal que estaba a la cabeza de esta cultura.

Chavin peru zecharia sitchin extraterrestres
Algunos arqueólogos sostienen que existen más de cincuenta canales subterráneos en el complejo arqueológico de Chavín.
Lo curioso es que ahora la arqueología oficial ha tomado como suyo un argumento que fue desdeñado por excéntrico durante mucho tiempo, quizás porque originalmente había sido esbozado por investigadores que proponían una visión alternativa de la cultura Chavín.

Los Anunnaki en Chavín

Según Zecharia Sitchin, alrededor del 15,000 AC, los Anunnaki cruzaron el Perú desde los Andes hacia la costa en búsqueda de oro. Este viaje llevó a los Anunnaki desde Tiahuanaco, en el altiplano boliviano, hasta la pampa de Nazca pasando por Chavín de Huantar.
En la teoría de Sitchin, los canales de Chavín no habrían servido solo para rituales mágico-religiosos sino que fundamentalmente habrían sido utilizados para el tratamiento de metales como el estaño y el oro. Chavín, habría sido una planta de procesamiento de metales creada por los Anunnaki.

Chavin peru zecharia sitchin extraterrestres
Si bien Tiahuanaco siempre ha sido el lugar relacionado a los Anunnaki de Zecharia Sitchin, Chavín parece haber sido otro punto crucial en su recorrido por el territorio peruano-boliviano.
En la planta de Chavín, se habría procesado no solo el oro que los Anunnaki pudieron haber encontrado en las ricas montañas de la región que albergaban además otros minerales como plata y cobre sino que también se habría procesado el oro que llegaba desde otras zonas del Perú en las que se encontraban los Anunnaki.
Si tomamos en cuenta la teoría que propone a Chavín como un centro ceremonial en el que se depositaban ofrendas venidas de la Costa, la Sierra y la Selva, el oro del templo de Chavín debió ser un tesoro de considerable cuantía y variedad que bien podría haber sido tomado por los Anunnaki.
Evidencias de este tesoro, son las piezas de oro encontradas en Chavín de Huantar. Específicamente, el collar de Kunturhuasi y el llamado Tesoro de Chongoyape, con su pieza maestra el pectoral de Cupisnique.
Los canales de Chavín habrían sido construidos por los Anunnaki y serían evidencia de que en Chavín funcionó una planta de refinamiento de metales similar a la que los Anunnaki construyeron antes en Tiahuanaco.

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
Tres piezas de orfebrería atribuidas a la cultura Chavín en las que se puede apreciar las refinadas técnicas de esta cultura para trabajar el metal.

La planta de procesamiento Anunnaki de Tiahuanaco

Las teorías de Zecharia Sitchin sobre la posibilidad de que Tiahuanaco haya sido una planta Anunnaki de procesamiento de metales se basan en las observaciones del arqueólogo austríaco Arthur Posnanki (1873-1946) quien dio cuenta hace más de cincuenta años de la existencia de una red de canales subterráneos que cruzaban la ciudad de Tiahuanaco.
Aunque Arthur Posnanski es considerado por la comunidad arqueológica como un aventurero excéntrico sin método científico, sus afirmaciones vienen siendo confirmadas con el paso de los años.
Según el arqueólogo Oswaldo Rivera Shunt, encargado del Museo de Sitio Lítico Monumental de Tiahuanaco y Jefe del Centro de Investigaciones Arqueológicas del Lago Titicaca, no existe duda alguna sobre la existencia de canales subterráneos en Tiahuanaco. Estos recorren kilómetros y están clasificados en dos grupos. Si bien esto no es evidencia del contacto entre los Anunnaki y los habitantes de la cultura Tiahuanaco, sí es un indicio importante que apoya las teorías de Sitchin.
El primer grupo de canales se encuentra a varios metros de profundidad y ha sido denominado “cloacas máximas” pues, según la arqueología tradicional, servían para drenar las aguas de la lluvia. El segundo grupo de canales subterráneos fue construido en piedra y es el más numeroso ya que ya que su recorrido total se cuenta en miles de metros.

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
Uno de los túneles de Tiahuanaco explorados en el 2008 por la Akakor Geographical Exploring Society durante su expedición “Akapana 2008″.  ¿Fueron los Anunnaki quienes construyeron estos túneles? (Foto cortesía de Akakor Geographical Exploring Society.)
Si bien la posición oficial de la comunidad arqueológica es que los canales de Tiahuanaco servían para drenar agua y generar agua potable, existen muchos canales a los que aún no se les encuentra una función determinada.
No solo eso, Rivera Shunt confirma los hallazgos de Posnanki quien afirmaba que muchas partes de la ciudad de Tiahuanaco estaban recubiertas con placas de oro. Esto refuerza las teorías de Zecharia Sitchin que afirman que en la planta Anunnaki de refinamiento de metales de Tiahuanaco se conocían avanzadas técnicas metalúrgicas de fundición:
“Tiahuanaco fue una ciudad sumamente hermosa. Hemos encontrado que gran cantidad de puertas, dinteles, etc, no sólo están finamente esculpidos, como el de la Puerta del Sol, que es el más conocido, sino que también se les rodeaba con una placa de oro. Además hay una serie de perforaciones para colocar clavos del mismo material y en las excavaciones los hemos encontrado; en cambio, las placas no las hemos encontrado, porque se las llevaron no sabemos si los incas, los españoles o quienes vinieron después a excavar. Así pues, tenemos que Tiahuanaco es un monumento a la piedra, por la excelencia de trabajo que tiene este material; en segundo lugar, estamos viendo grandes bloques unidos a otros grandes bloques a través de grapas metálicas de hasta 23 kilos de peso, que han sido fundidas in situ, para que estas piedras puedan apretarse unas con otras.” (Entrevista en mundosophia.com)

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
Uno de los túneles de la pirámide de Akapana en Tiahuanaco fotografiados por la Akakor Geographical Exploring Society durante su expedición “Akapana 2008″. (Foto cortesía de Akakor Geographical Exploring Society.

La teoría oficial sobre los canales de Chavín

La posición de la comunidad arqueológica sobre los canales de Chavín es radicalmente opuesta a la teoría de Sitchin y la planta Anunnaki de refinamiento de metales.  Para la arqueología tradicional peruana, los canales de Chavín eran utilizados para producir efectos especiales de sonido que reforzaban la experiencia del recorrido iniciático de aquellos que consultaban al oráculo o los que eran iniciados como nuevos sacerdotes de Chavín.
El rugido que producía el agua al ser liberada de su cautiverio y recorrer los canales servía para inculcar miedo y dar un aura de misterio a los rituales realizados.
Uno de los hallazgos que podría reforzar la teoría oficial sobre los canales de Chavín es que en los mismos se han encontrado ofrendas de cerámicas y animales. Sin embargo, hay que tener en cuenta que similares ofrendas se han encontrado en varias líneas de Nazca y nadie ha avanzado la idea de un oráculo para explicar el significado de los gigantescos dibujos de la pampa. Es decir, las ofrendas encontradas en los canales de Chavín no tienen porque necesariamente implicar que estos se usaron exclusivamente con fines rituales.
La teoría del rugido del agua podría funcionar, como en otras culturas, si se tratase de una pequeña red de canales subterráneos cuyo objetivo era el almacenamiento del líquido en épocas de sequia para que el caudal de agua que siempre fuese suficiente para generar el misterioso estruendo que aturdía a los visitantes del templo.

Chavin peru zecharia sitchin extraterrestres
El arqueólogo John Ricks, señalando uno de los canales subterráneos de Chavín.
Pero tratándose de una red de más de veinte canales, algunos arqueólogos hablan hasta de setenta, el sentido de este trabajo hidráulico cobra otro matiz.
Tratemos de dilucidar si existen otros indicios que apoyen la teoría de la planta Anunnaki de refinamiento de metales.
Chavín de Huantar se encuentra en la confluencia de los ríos Mosna y Huahuesca, así como la capital de Tiahuanaco se sitúa sobre la confluencia de los ríos Tiahuanaco y Katari. Ambas culturas son consideradas los dos grandes horizontes culturales del Perú pre-inca y asombran, entre otras razones, por su avanzada ingeniería hidráulica.
Por otro lado, según las teorías de Zecharia Sitchin, ambas culturas estuvieron en contacto con los Anunnaki y ambas alojaron plantas Anunnaki de procesamiento de metales.
¿Simple coincidencia o simplemente son las huellas que dejaron los Anunnaki en su búsqueda de oro en tierras peruano-bolivianas?

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
Dos de los canales subterráneos de Chavín en pleno proceso de restauración. Estos podrían haber sido construídos por los Anunnaki o por sus seguidores. (Foto cortesia del Global Heritage Fund.)
Según el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo del Perú, el rio Mosna, sobre el que se asienta el complejo arquitectónico de Chavín, se caracteriza por presentar un caudal turbulento capaz de formar remolinos peligrosos y correntadas en épocas de lluvia. Su caudal es tan grande que algunos pobladores de la zona recurren a sus aguas para el funcionamiento de sus molinos.
Entonces, si el rio Mosna es capaz de mover molinos no es descabellado suponer que una correcta canalización de sus aguas pudo servir para el refinamiento de metales tal y como sucede en la minería andina tradicional. Podríamos especular que este refinamiento dependía de una tecnología que la ciencia actual aún no ha llegado a descifrar o descubrir.
Zecharia Sitchin sostiene que los Anunnaki pasaron de Tiahuanaco a Chavín, para luego terminar su recorrido en la pampa de Nazca, que habría sido el último lugar del planeta Tierra en el que se asentaron estos seres extraterrestres antes de partir hacia su planeta de origen, Nibiru.

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
El canal de Chavín denominado “Rocas Altas” durante su restauración en el 2011. (Foto cortesía de Global Heritage Fund.)
La explanada de Nazca habría servido como el centro de operaciones en el que los Anunnaki cargaron el oro recogido y despegaron en sus naves hacia el espacio.
En las próximas entregas revisaremos una interpretación alternativa de la cultura Nazca a partir de su relación con estos seres extraterrestres. Nos ocuparemos, en detalle, de los indicios que se encuentran en las enigmáticas líneas del desierto, en la iconografía de la cerámica Nazca y en los templos de esta cultura.

La ruta Annunaki del Perú

En general, los rituales mágico-religiosos en el Perú pre-colombino se realizaban en huacas especialmente acondicionadas para que el sacerdote tuviese una presencia sobrenatural sorprendiendo a los peregrinos al sobredimensionar el sonido de su voz a través de túneles que magnificaban el eco de sus palabras.

Chavin peru zecharia sitchin extraterrestres
La teoría que sostiene que los canales de Chavín solo servían para generar el rugido del agua es demasiado simplista para explicar una red de setenta canales subterráneos.
Como se prueba en Pachacamac y en otras huacas de la Costa como la Huaca Pucllana de Lima, para esto no se necesitaban setenta canales subterráneos ni complicados prodigios arquitectónicos. Bastaba con un adecuado uso de la huaca que era justamente construida para cumplir con el rol de magnificar la figura de la autoridad religiosa.
Si bien la geografía de la Sierra no facilita el uso de la tierra para este tipo de construcciones, esto no impide que la idea de la huaca costeña haya sido utilizada para construir las huacas del ande peruano. Después de todo, la historia tradicional nos enseña que la cultura y la religión pasaron de la Sierra a las tierras costeñas.
Los Divulgadores creemos que estamos en los albores de una serie de descubrimientos que abrirán nuevas interrogantes sobre la formación y la identidad de la cultura en el Perú. Todo parece indicar que en la zona del actual departamento de Ancash encontraremos respuestas sorprendentes que nos harán cambiar nuestra percepción de la historia de esta parte del mundo. Los canales subterráneos de Chavín son solo la punta del iceberg, queda todavía mucho por descubrir.

Chavin peru anunnaki zecharia sitchin extraterrestres
Dos cráneos alargados pertenecientes a habitantes de las culturas del antiguo Perú que Brien Foerster ha fotografiado durante sus investigaciones. (Fotos cortesía de Brien Foerster)
Los Divulgadores estamos convencidos que tecnología alienígena fue utilizada en muchas de las estructuras de las grandes culturas de la antigüedad, especialmente en las que se desarrollaron en América Latina. Estos avances tecnológicos habrían sido aplicados por los Anunnaki en la Tierra pero no replicados por los humanos, quienes probablemente nunca entendieron las leyes científicas que permitían su funcionamiento. Por esto, cuando estos seres regresaron a su planeta, los antiguos pobladores de esta parte del mundo quedaron huérfanos de tal tecnología.
Evidencia tangible de esta presencia extraterrestre en las tierras del antiguo Perú podrían ser las cabezas deformes que encontramos, curiosamente, en las culturas que conforman la hemos decidido denominar como “la ruta Anunnaki del oro del Perú” y que también será motivo de una próxima entrega.

lunes, 14 de octubre de 2013

LA PASION DE CRISTO


LA PASION DE CRISTO

Completa


















JESUS DE NAZARET

Película completa


























EL ENIGMA DE LA ORDEN DEL TEMPLE


EL ENIGMA DE LA ORDEN DEL TEMPLE 


Parte 1




                   Tres de las más importantes sociedades secretas surgieron públicamente en el siglo XII. Todavía existen hoy y tienen entre sus miembros los principales personajes de la política mundial, la banca, los negocios, los militares y los medios de comunicación. Eran los Caballeros Templarios, los Caballeros Hospitalarios de San Juan de Jerusalén y los Caballeros Teutónicos. Los Caballeros Hospitalarios han cambiado su nombre varias veces. Han sido los Caballeros de Rodas y hoy son los Caballeros de Malta en su forma católica y su versión protestante es conocida como los Caballeros de San Juan de Jerusalén. Como los Caballeros de Malta, su cabeza oficial es el Papa y sus oficinas centrales están en Roma. Asimismo, los Caballeros de San Juan están ubicados en Londres y su cabeza oficial es el Rey o Reina de Inglaterra. Las versiones, católica y protestante, son la misma organización al más alto nivel. Los Caballeros Templarios fueron constituidos aproximadamente al mismo tiempo, en 1118, aunque fue al menos cuatro años antes. Y fueron primero conocidos como los Soldados de Cristo.

Los Templarios están rodeados de misterio y contradicción, pero es conocido que dedicaron la orden a la “Madre de Dios“. Los Caballeros Templarios promovieron una imagen cristiana como una cobertura y por tanto la Madre de Dios se pensó que era María, la madre de Jesús. Pero para las sociedades secretas el término la Madre de Dios simboliza a Isis, la virgen madre del Hijo de Dios egipcio, Horus, y la esposa del dios del Sol, Osiris, en la leyenda egipcia. Con el advenimiento del conocimiento hermético, la Orden dedico todas sus construcciones e iglesias a la "Isis de la nueva alianza" Maria Magdalena, al atender que del fruto de su vientre, nacieran las dos niñas gemelas, "la Horus", del amor entre Jesus y la "reina" de Magdala (La Torre).

Pero veamos la historia de esta organización.

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón (en latín, Pauperes commilitones Christi Templique Solomonici), comúnmente conocida como los Caballeros Templarios o la Orden del Temple (en francés, Ordre du Temple o Templiers) fue una de las más...
famosas órdenes militares cristianas. En el año 1118 después de Cristo, los cristianos controlaban una vez más Tierra Santa. La Primera Cruzada había constituido un éxito clamoroso. Pero aunque los musulmanes eran derrotados, sus tierras confiscadas y sus ciudades ocupadas, no habían sido conquistadas. En vez de ello, permanecían en los límites de los recién establecidos dominios cristianos, haciendo estragos contra todos los que se aventuraban a ir a Tierra Santa. La peregrinación segura a los lugares santos era una de las razones de las Cruzadas, y los peajes de ruta eran la principal fuente de ingresos para el recién constituido Reino Cristiano de Jerusalén. Los peregrinos acudían a diario a Tierra Santa, llegando solos, por parejas, en grupos o, a veces, como enteras comunidades desarraigadas. Desgraciadamente, los caminos no eran nada seguros. Los musulmanes permanecían al acecho, los bandidos vagaban libremente, incluso los soldados cristianos constituían una amenaza, ya que el pillaje era, para ellos, una forma normal de proveerse. Hay varios escritores que han escrito interesantes obras sobre los templarios, tales como Fernando Diez Celaya, Javier Sierra, Robert Ambelain, Juan Atienza. Lynn Picknett y Clive Prince, entre otros. Para este artículo me he basado parcialmente en las obras de estos autores, sobre todo en la obra “Los Templarios”, de Fernando Diez Celaya.
Según Juan Atienza, todas las noticias que tenemos de estos monjes guerreros vienen, con muy pocas excepciones, de su tierra originaria. Los investigadores franceses han entrado a saco en la orden, la han desmenuzado, la han transformado a su imagen y semejanza, y la han convertido en materia de uso prácticamente exclusivo. Sin embargo, los templarios fueron, de hecho, una especie de compañía multinacional esotérica, que había nacido de padres franceses muy lejos de Francia -en Jerusalén- y que se extendió rápidamente, en la medida de sus fuerzas y del tiempo que se les concedió, por todo el mundo conocido y hasta, en parte, por ese otro mundo que aún estaba por conocer. La península ibérica y las islas que forman parte de su territorio nacional fueron una de sus metas; en apariencia simples metas de poder económico y territorial. Pero, si nos detenemos a meditar en la circunstancia templaria, tenemos que preguntarnos: ¿fueron únicamente eso? la presencia templaria no fue sólo un acontecimiento político, guerrero o religioso -a nivel de religión oficial, se entiende-, sino una eclosión de auténtico esoterismo institucionalizado, que se cubrió, mientras pudo, de apariencias ortodoxas, mientras en la intimidad y en el secreto de las bailías y encomiendas se fraguaba una postura distinta que, a través de la influencia política y de la capa de obediencia a las instituciones religiosas y al papa, buscaba nada menos que otro saber, la fuente del CONOCIMIENTO. 

Saber y poder han marchado siempre unidos en la historia desconocida del hombre. Pero el conocimiento, es algo emanado del universo, de la creación misma y la Orden Ancestral, aprendió rápidamente el significado. 

Y, en este sentido, los templarios constituyen un ejemplo que pervive, aunque el tiempo y sus detractores hayan hecho secularmente todo lo posible por borrarlos del recuerdo.




La Orden del Císter, fundada por San Roberto en la abadía de Citeaux, Francia, en 1098, como renovación y recuperación de los ideales benedictinos y pureza de la regla original, intervino di­rectamente en la creación de la Orden del Temple, junto a otra organización secreta, el Eccretum Priori o Priorato Secreto, que muchos relacionaron con el después conocido Priorato de Sion. Ya san Ber­nardo, abad de Claraval, pre­sunto fundador o, al menos, ins­pirador de la orden, redactó sus estatutos y animó a sus familia­res, sobre los que al parecer ejer­cía un gran ascendente, que a la sazón eran condes de Champagne o vivían en dicho condado, para que participasen directamente en la fundación de la orden, se vincularan a ella o la favorecie­ran con donaciones y legados. El trovador Albrecht Von Johannsdorf canta: «Me he hecho cruzado por Dios (…). Que Él me cuide para que vuelva, pues una dama tiene gran pena por mí (…). Pero si ella cambia de amor, que Dios me permita morir». Y el emperador Enrique VI en un rapto de amor cortés: «Saludo con mi canción a mi dulce amada / a la que no quiero ni puedo abandonar», versos que sin duda no dedicó a su esposa, la reina Constanza de Sicilia, a cuya familia mandó asesinar ante sus propios ojos. 

Hugues de Payans, el primer gran maestre del Temple, es se­ñor feudal de un territorio cer­cano a Troyes y está emparen­tado con los condes de Champagne; André de Montbard, uno de los nueve caballeros, es tío del propio San Bernardo. Y San Ber­nardo, como sabemos, es el abad fundador de la abadía de Cla­raval, perteneciente a la orden del Císter (y de otras 343 casas abaciales), orden que hasta la fundación del Temple era refu­gio de caballeros y trovadores cuando éstos, hastiados de las pasiones del siglo, se retiraban a la vida contemplativa y recoleta de sus claustros, con su divisa ora et labora. (Orar y Trabajar).

El movimiento renovador del Císter, apoyado en las abadías de Claraval, Citeaux. La Ferté. Pontigny y otras, recabó consi­derable poder y autoridad y des­bancó a la antaño todopoderosa Orden de Cluny, de la que pro­cedía y cuya regla enmendaba, en un intento por regresar a las fuentes primigenias de la po­breza benedictina, sobre todo durante la titularidad de San Es­teban Harding (1109-1134) co­mo abad de Citeaux, quien en­cargó a sus monjes la ardua ta­rea de descifrar y estudiar los textos sagrados hebraicos halla­dos en Jerusalén, después de la toma de la ciudad en 1095, con ayuda de los sabios rabinos de la Alta Borgoña. El Císter participó en la fundación de la Orden del Temple y también en la creación de las Órdenes militares de Calatrava (1164), Alcántara (1213) y Aviz (1147), que, curiosamente, he­redarían los posesiones del Temple tras su proscripción o desaparición pública. 

Los privilegios de la Orden del Císter encierran una fórmu­la que empleaban los caballeros templarios y en la que el neófito postulante, admitido a la orden, jura, además de los extremos re­lacionados con la fe, obediencia al gran maestre, defender a la Iglesia católica (en el caso templario en particular, quedo sin efecto la jura a la defensa del vaticano), y no abandonar el combate aun enfrentado a tres enemigos. Y, por su parte, el juramento de los maestres templarios afirma, «según los estatutos prescritos por nuestro padre san Bernardo», que «ja­más negará a los religiosos, y principalmente a los religiosos del Císter y a sus abades, por ser nuestros hermanos y com­pañeros, ningún socorro…». Esta frase da pie a algunos es­tudiosos (Charpentier entre ellos) para afirmar que el Tem­ple fue, en puridad, una hechura completa de la Orden del Císter y de san Bernardo en particular, quien encargó a hombres de su confianza, los nueve caballeros, una misión especial y secreta.


Esta misión ponía en juego el poder de la propia orden —que, curiosamente, a los pocos años resultó ser tan poderosa y acau­dalada como la orden cluniacense que se había pretendido reformar mediante la pobreza—, perseguía al parecer el descu­brimiento de secretos milena­rios, como el paradero del arca de la alianza o del santo grial, y pudo ser la responsable directa de la aparición del arte gótico en Francia. 

De manera que cuando un caballero de la Champagne, Hugo de Payens, fundó con otros ocho caballeros una orden monástica de hermanos combatientes dedicada a facilitar el tránsito seguro de los peregrinos, la idea recibió una amplia aprobación. Balduino II, que gobernaba Jerusalén, concedió a la nueva orden refugio bajo la mezquita de Al Aqsa, un lugar que los cristianos creían que era el antiguo Templo de Salomón, de manera que la nueva orden tomó su nombre de su cuartel general: los Pobres Compañeros Soldados de Cristo y el Templo de Salomón de Jerusalén. La hermandad inicialmente se mantuvo pequeña. Cada caballero formulaba votos de pobreza, castidad y obediencia. No poseían nada individualmente. Todos sus bienes terrenales pasaban a ser de la orden. Vivían en comunidad y tomaban su comida en silencio. Se cortaban el pelo muy corto, pero se dejaban crecer la barba. Obtenían la comida y la ropa de la caridad, y el modelo de su monasterio procedía de san Agustín. El sello de la orden era particularmente simbólico; dos caballeros subidos a una sola montura… una clara referencia a los días en que los caballeros no podían permitirse su propio caballo. Una orden religiosa de caballeros combatientes no era, según la mentalidad medieval, una contradicción. Por el contrario, la nueva orden apelaba tanto al fervor religioso como a la proeza marcial. Su creación resolvía también otro problema —el reclutamiento de soldados—, ya que proveía una presencia constante de luchadores de confianza.
«No es coincidencia que la mayor orden de caballería de la historia sea el Toisón de Oro. Con lo que queda claro lo que esconde la expresión Castillo. Es el castillo hiper­bóreo donde los templarios custodian el Grial, probable­mente el Monsalvat de la leyenda» (Umberto Eco, El péndulo de Foucault). El misterio ha envuelto desde siempre las auténticas motiva­ciones que surgieron en el ám­bito político y religioso europeo del siglo XII para que determi­nadas instancias de poder deci­dieran la creación de una orden militar y religiosa a la vez, tan compleja en su trayectoria y tan desmedidamente poderosa en el corto lapso de medio siglo co­mo la Orden del Templo de Sa­lomón. 

En el contexto de los avalares sociopolíticos de este siglo y de los que siguieron, destacan im­portantes figuras que estuvie­ron en relación con la orden, que la favorecieron abiertamente, que la apoyaron desde una clan­destinidad sorprendente —pues se trata de un apoyo que se pro­dujo antes y después de su in­terdicción—, que colaboraron en su engrandecimiento y quizá después en su caída pública, o que la combatieron sin ambages desde su fundación. Desde san Bernardo de Claraval, su presunto fundador, a Inocencio III o Clemente V; des­de el emperador Federico II Hohenstaufen al rey de Francia Felipe IV el Hermoso, pasando por los reyes trovadores, los condes-reyes templarios catalano-aragoneses, los condes de Provenza, los sultanes de Egipto o los reyes de Jerusalén: todos ellos se interesaron por los tem­plarios, por su sabiduría, sus se­cretos y su poder, basado muy en parte en su floreciente economía, que provenía básicamente, del descubrimiento de America antes que colon y porque no de la alquimia.



Bernardo (1090-1153), funda­dor y primer abad de Claraval (Clairvaux, Francia), doctor de la Iglesia, ardoroso predicador de la II Cruzada, está conside­rado por muchos el verdadero fundador e inspirador de la orden. De hecho, su texto De laude novae militiae está dedicado a ana­lizar las dificultades y contra­dicciones de una orden militar como la templaría, que pretende ser, por un lado, religiosa —y, por tanto, dedicada a la oración y a la compasión— y, por otro, militar —abocada a la guerra—. Pero ya el santo varón se encarga de dejar claros los conceptos de homicidio pe­nado y homicidio en nombre de Cristo, lo que disculpa e incluso ensalza. Éste es el fundamento de la «guerra santa», que tan conocida es en su versión musulmana. De cualquier forma, la figura de Bernardo se presenta como impulsor de la nueva orden y su carácter enérgico y decidi­do consigue que el proyecto sea aprobado y reconocido, para bien de la cristiandad, que ne­cesita de los esfuerzos de estos milites Christi, «soldados de Cristo», un término ya contro­vertido en la propia época de la fundación de la orden, pues no en vano se alzan numerosas voces, sorprendidas por este nuevo ejército militante que no tiene reparo en recurrir a la espada para defender la fe por medio de la sangre. Claro, esta, la Iglesia necesitaba soldados fieles, y la Orden engendro, Caballeros iniciados en los misterios y conocimientos ancestrales y soldados papales, comandos fieles que no sabían la verdadera agenda templaria y morirían en batalla, sin saber que pertenecían a una Orden que poco tenia que ver con la iglesia católica. De esta forma había dos Temples, el SECRETO, y el PUBLICO. "Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la Derecha" y así fue, el temple público, jamas supo del temple secreto, salvo algunos gran Maestres, no todos.

Hasta el momento, los enfrentamientos entre am­bas religiones —el cristianismo y el islam— habían sido diri­midos mediante pacíficos acuer­dos, allí donde coexistían ambas religiones, o mediante métodos más expeditivos —en cuestio­nes fronterizas o entre reinos—. Pero nunca se había visto que monjes profesos no tuvieran re­paro en acudir a las armas pa­ra solventar las diferencias con otras religiones. Esto sentaba un peligroso precedente y creaba un vacío legal en la aplicación de la doctrina católica. Si los siervos de Cristo podían recurrir a la espada con toda impunidad, te­niendo incluso el Paraíso por re­compensa, como sucedía con los integrismos musulmanes o los primitivos cultos ger­mánicos, se violaba flagrantemente la ley mosaica.

De este modo, se santifica la guerra y la muerte violenta del enemigo, aunque san Bernardo trate de aclarar que «se trata de enfrentarse sin miedo a los enemigos de la cruz de Cristo», sin pararse a pensar que es precisamente Cristo el que renun­cia, con su ejemplo personal, se­gún los Evangelios, a utilizar la violencia de las armas contra los enemigos de la fe. Pese a la postura tan ortodoxa y tan en consonancia con la doc­trina oficial de San Bernardo, no en vano doctor Ecclegiae, no fal­tan autores que sospechan in­tereses y motivaciones ocultas en su actuación y, quizá con exceso de imaginación, lo con­vierten en el misterioso abad de secreta conducta que, apa­rentemente hijo predilecto de la Iglesia romana, realiza toda una labor de zapa para, solapada­mente, crear una orden de mon­jes-soldados cuyos estatutos les posibiliten poco a poco una in­dependencia inusitada de la je­rarquía eclesiástica. Monjes su­jetos tan sólo al fallo del papa en última instancia y de cuya obediencia se pudieran desligar en un futuro gracias al inmenso poder de la orden, económico y, por tanto, también político y so­cial. 
Pero, ese objetivo salió mal, porque la orden, cuenta entre sus creadores, con el CONOCIMIENTO, de verdades universales, y le dejo a la iglesia católica, creer que su objetivo de un ejercito propio de soldados robot, ya era una realidad, mientras que el verdadero temple, el secreto, acogió las enseñanzas de cristo y fue por mas... Por el conocimiento ancestral de las civilizaciones ya desaparecidas y por la palabra de Cristo "Buscad y encontrareis, preguntad y se os será revelado". La Orden tenia ya una misión propia, una agenda secreta mas allá de las ambiciones de poder territorial de la Iglesia católica.

De ser cierto esto, Bernardo habría sido el artífice de un po­deroso movimiento basado en postulados ideológicos y religio­sos precristianos, encaminado a desarrollarse en el seno de la cristiandad, precisamente con el único fin de acabar con la he­gemonía de ésta y de acelerar el advenimiento del Reino de los Mil Días que la Biblia preconiza.


Pero, más allá de las especu­laciones, la doctrina y la figura de san Bernardo se conforman puntualmente a los patrones tradicionales de obediencia a la Iglesia, como demuestran sus escritos, pese a que en ciertas ocasiones tome la pluma para enmendar la conducta de algún pontífice. Bernardo es, ante to­do, un hombre de iglesia, de­voto y estricto, que quizá no lle­ga nunca a sospechar el poder inmenso y los tortuosos caminos que recorrerán dos siglos más tarde sus hijos predilectos, los milites Christi, los soldados del Templo de Salomón a los que ha prestado todo su apoyo y es­fuerzos. La historia se perfila en 1115-18. Jerusalén está ya en manos cristianas, y dos órdenes militares de reciente creación -los Hospitalarios (1110) y los Teutónicos (1112)- se encargan eficientemente de proteger los Santos Lugares de cualquier intento de recuperación por parte de los árabes. Pues bien, justo por aquel entonces el conde Hugo de Champagne, uno de los hombres más influyentes de Francia, poseedor de más tierras y siervos que el propio Rey, recluta a nueve hombres de su absoluta confianza para cumplir una extraña misión. 

El conde tiene 41 años, ha viajado en varias ocasiones a Tierra Santa participando en la Cruzada que conquistó esos territorios en 1099, y muestra un especial interés en que sus caballeros se establezcan en la Jerusalén cristiana. El entonces rey de la Ciudad Santa, Balduino II, les cederá sin demasiadas contemplaciones la plaza más importante del burgo: el recinto de la Cúpula de la Roca. Los musulmanes habían edificado en aquel solar una suntuosa mezquita, levantándola justo sobre el emplazamiento donde un día estuvo el sancta sanctórum del Templo de Salomón, y bajo la cual dejaron al descubierto una gran roca que la tradición asegura que había sido el lugar en el que Abraham, siguiendo órdenes de Dios, había querido sacrificar a su hijo Isaac. Pero aquella roca significaba mucho más.
Para los árabes, justo sobre aquel suelo de piedra había descendido una misteriosa “escala divina” por la que el profeta Mahoma había logrado ascender en cuerpo y alma a los cielos. Fue aquel un viaje santo en el que dicen que el profeta comprendió la estructura de la creación por gracia del propio Alá, convirtiendo la ciudad en el tercer lugar santo del Islam después de La Meca y Medina. El relato, idéntico en muchos aspectos al que la Biblia atribuyó siglos antes a Jacob -que también contempló otra de esas “escaleras al cielo” camino de Harrán (Génesis, 28)-, debió excitar la imaginación de los cruzados. 

Si aquella roca era lo que decían los infieles, allí debía esconderse una especie de “mecanismo” capaz de conectar cielo y tierra. Una especie de “ascensor” sobrenatural al reino de Dios. Fuera o no por esa razón, lo cierto es que los templarios se asentaron en la Roca -Haram es-Sharif la llaman los árabes- entre 1118 y 1128. Su misión: proteger el lugar y las rutas de los peregrinos que quisieran alcanzarla como meta espiritual. Paradójicamente, pese a su condición de caballeros, durante esos diez años de reclusión en la ciudad los hombres del conde Hugo no libraron ni una sola batalla. Sus espadas no se unieron a las fuerzas de ocupación cristiana de Jerusalén para luchar en los frentes abiertos desde Antioquía a Tiberiades, ni tampoco se preocuparon por reclutar a nuevos caballeros para su causa. Por el contrario, todo parece indicar que se concentraron únicamente en la excavación y desescombrado sistemático de los establos del antiguo Templo de Salomón, descubriendo unas gigantescas bóvedas subterráneas, demasiado grandes para albergar a unos pocos hombres y su séquito. 

Un cruzado alemán llamado Juan de Wurtzburgo, dijo que aquellos sótanos “eran tan grandes y maravillosos que podía albergarse en ellos más de mil camellos y mil quinientos caballos“. Y la duda, naturalmente, no tardó en saltar: ¿buscaban algo en particular aquellos hombres? ¿”Algo” quizá relacionado con la intensa historia de aquel pedazo de tierra?


CONTINUARA




* Articulo por M. Sancho, actualizado y corregido por la Orden del Temple - Londres.
* Segunda revisión histórica por Sir. Neil KT.

ANUNAKIS EN PERU IV Final


ANUNAKIS EN PERU IV
Final



Anunnaki en Tiahuanaco
Figura central de la “Portada del Sol” de Tiahuanaco. Para algunos, la representación del dios Wiracocha.
Los Anunnaki podrían haber estado en el antiguo Perú. Esta es la última entrega denuestra serie dedicada a la posible presencia de los alienígenas Anunnaki en el Perú. Como recordaran, empezamos con la presencia Anunnaki en la cultura Tiahuanaco y luego seguimos con las culturas ChavínMochica y Chimú, estas dos últimas en la costa norte del Perú.
Ahora, veremos que en este recorrido se evidencia la presencia de un mismo dios, al que hemos decidido llamar el “Dios de los báculos”. Esta divinidad es la figura que se encuentra representada en la “Portada del Sol” de Tiahuanaco. Para Los Divulgadores, es muy probable que este dios haya sido un Anunnaki que llegó a las alturas del lago Titicaca, antes del inicio de la civilización Tiahuanaco. Este Anunnaki impactó a los nativos del lugar con su tecnología alienígena y los hizo evolucionar culturalmente y cientificamente. Los sorprendentes restos arqueológicos de Puma Punku, Akapana, y Kalasasaya son muestras de su legado.

El Anunnaki de los báculos

Según la tradición, la figura de la “Portada del Sol” representa al dios Wiracocha.  Para nosotros, esto es algo que no se puede afirmar con certeza ya que no existe una descripción única de la imagen de Wiracocha.
El dios Wiracocha, palabra quechua que significa “el creador del mundo”, aparece mencionado en varias crónicas de la conquista, que se contradicen entre sí en cuanto a su figura e historia.
En la “Portada del Sol”, la imagen del “Dios de los báculos” presenta varias características que nos van a permitir identificarlo a través de la iconografía de las culturas mencionadas anteriormente. La antigüedad de la “Portada del Sol” no se conoce con precisión. Algunos la ubican hacia el quinto siglo de nuestra era y otros sostienen que es mucho más antigua. Para Los Divulgadores y otros investigadores, la cultura Tiahuanaco es mucho más antigua que la de Chavín. Por algo, las crónicas españolas de la conquista sitúan el origen de la cultura Inca en Tiahuanaco y nunca en Chavín. Los mitos de creación Inca se refieren al lago Titicaca y al altiplano boliviano.

Anunnaki Dios de los báculos en detalle
Detalle de la “Portada del Sol” en la que se aprecia las características del “Dios de los báculos”.
Regresemos a la figura del “Dios de los báculos”, la más importante de las características de la figura de la “Portada del Sol” son los báculos o varas que lleva el dios en ambas manos. Estos báculos o varas están tomados por el medio y no por los extremos como se usaría normalmente un bastón.
La cabeza del Dios, lleva una especie de tocado que podría estar hecho de plumas o un material similar. Su cuerpo está cubierto por un atuendo ceñido por un cinturón. En sus mejillas se distinguen agujeros que algunos identifican como lágrimas. Finalmente, la imagen está rodeada de 48 figuras con alas.
Para Los Divulgadores, el “Dios de los báculos” podría ser el primer Anunnaki que llegó a esta parte de América miles de años antes de Cristo, cuando no existía ningún tipo de civilización en la región. Este Anunnaki habría llegado al altiplano boliviano en búsqueda de oro.

El Anunnaki que buscaba oro

La representación del Anunnaki de los báculos de Tiahuanaco denota que el detalle que mas impacto a los primitivos habitantes de esta cultura, fueron las varas o báculos que el personaje lleva en ambas manos.
Habría que preguntarse, ¿cuál podría haber sido la utilidad de estos báculos?  ¿tendrían poderes especiales? o ¿serían una especie de detector de metales?
Que casualidad que en los mitos de creación Inca (el de Manco Cápac y el de los hermano Ayar), que se refieren a Tiahuanaco, el personaje principal siempre lleva una vara que debe clavar en la Tierra para descubrir el mejor lugar dónde asentarse.
¿Podría ser esta la misma vara que lleva el “Dios de los báculos”? y más aún, ¿esta vara estaría relacionada con la búsqueda  de oro de los Anunnaki?

El Anunnaki de los báculos en Chavín

Según Zecharia Sitchin, la primera visita de los Anunnaki al planeta Tierra ocurrió hace 450,000 años. En ese momento, los Anunnaki se instalaron en la zona del Golfo Pérsico, donde se dedicaron a explotar el oro de la región.

Anunnaki en Estela Raimondi
Detalle de la Estela Raimondi en el que se aprecia la representación del “Dios de los báculos” en la cultura Chavín.
Pasaron los siglos y los Anunnaki llegaron a las alturas bolivianas en busca del oro que el diluvio universal había dejado al descubierto en la región andina.
Los Tiahuanaquenses, guiados por estos Anunnaki, llegaron siglos después a las alturas de Sechín, en la sierra central del Perú, siempre en busca de oro, metal que necesitaban para proteger la atmósfera de su planeta Nibiru. Seguramente, llevaron consigo la imagen y el culto al “Dios de los báculos”.
De acuerdo con la teoría de Zecharia Sitchin, luego de una sangrienta lucha en Sechín, con otro grupo de Anunnakis venidos de América central (la cual ha quedado registrada en los restos arqueológicos de la región), los que llegaron de Tiahuanaco vencieron y se instalaron cerca del lugar dando origen a la cultura Chavín de Huántar y continuaron con la explotación del precioso mineral.
La representación del Anunnaki de los báculos en la cultura Chavín, toma características regionales y se mezcla con los dioses antropomorfos que adoraban los lugareños. La más clara representación del “Dios de los báculos” en esta cultura es la llamada “Estela Raimondi”.
Este monolito de piedra, nos presenta la imagen de un ser que lleva dos báculos en ambas manos y que tiene un tocado de serpientes en la cabeza. Es importante notar que aquí también los báculos están tomados por el medio, como en la representación de la “Portada del Sol”.
La diferencia entre la representación de Tiahuanaco y la de Chavín, es que esta última tiene garras y colmillos como las deidades antropomorfas locales que están representadas en los petroglifos y la cerámica chavines.

De Chavín a Nazca

Es un hecho probado por la arqueología y la historia, que los habitantes de Chavín tenían relaciones ancestrales con los habitantes de la cultura Paracas, que se desarrolló en la costa sur del Perú. Eventualmente, algunos chavines decidieron establecerse en la región de Paracas, estos periódicamente regresaban a Chavín de Huántar a adorar a los ídolos del lugar. Esto sucedió aproximadamente entre los siglos VIII a.C. y el siglo III d.C.

Anunnaki en manto Paracas
Representación del “Dios de los báculos” en un paño Paracas del periodo Cavernas.
Mientras decaía la cultura Paracas, se fortalecía la cultura Nazca doscientos kilómetros más al sur. Los habitantes de ambas culturas, no solo tuvieron estrechos lazos comerciales y culturales sino que llegaron a compartir los mismos dioses que los Paracas habían heredado de los Chavín y estos, a su vez, habían recibido de los Tiahuanaquenses. Nos estamos refiriendo al conocido Anunnaki de los báculos. Los Paracas y los Nazcas también representaron a este Dios, pero incorporando  cambios al igual que sucedió en Chavín.
Podemos ver en este manto de los inicios de la cultura Paracas, como tres de los elementos que definen gráficamente al “Dios de los báculos” en la “Portada del Sol”, siguen presentes: los báculos tomados por el medio en ambas manos, una especie de penacho o decoración sobre la cabeza y un cuerpo más bien rectilíneo cubierto por un atuendo que lleva al centro una especie de cinturón o emblema.
En esta representación Paracas, al Anunnaki de los báculos ya no lleva garras y colmillos como en Chavín. Además, a falta de piedras en la costa, se le representó en hermosas telas cuyos colores y diseños han llegado en excelente estado de conservación hasta nuestros días. Si en Tiahuanaco y Chavín se le grabó en la piedra, en Paracas se le dibujó en la tela.
Hemos dicho que mientras decaía la cultura Paracas, una cultura hermana se asentaba algunos kilómetros más al sur de la costa. Esta es la cultura Nazca que alcanzó notable logros en hidráulica e ingeniería.
Si bien en Nazca no hemos podido encontrar ninguna representación exacta del “Dios de los báculos”, hay una serie de representaciones, como la que vemos en la siguiente foto de un paño Nazca, que se asemejan mucho a lo que hemos visto en las anteriores culturas. La diferencia principal entre la figura Nazca y las anteriores, es que en Nazca el personaje lleva, en una de las manos, una cabeza trofeo en vez de un báculo.

Anunnaki en paño Nazca
Posible representación del “Dios de los báculos” en paño de la cultura Nazca.
Hasta aquí, hemos podido seguir el rastro de la representación del Anunnaki de los báculos. Para acabar nuestro recorrido habría que agregar que existen también representaciones de este personaje en las culturas que precolombinas de la costa central.
Con esta entrega cerramos nuestra serie sobre la posible presencia Anunnaki en las culturas del antiguo Perú. Por si acaso, no nos hemos olvidado de las gigantescas y misteriosas líneas de Nazca a las que dedicaremos especialmente una serie. Hasta ahora, nadie ha podido explicar cuál fue el objeto de estos intrigantes diseños, que han sobrevivido el paso de los años desafiando nuestra imaginación. Nosotros vamos a tratar de develar este misterio en una próxima serie de artículos sobre la sorprendente cultura Nazca.