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jueves, 10 de octubre de 2013

ANUNAKIS EN PERU II La conexión Chavín


ANUNAKIS EN PERU II

La conexión Chavín
por A. Mercado

Anunnaki Chavín
Entrada del castillo de Chavín de Huántar. (Foto por dawnontheamazon.com)
La presencia de los Anunnaki en Tiahuanaco fue explicada en la entrega anterior,  y deberíamos haber hecho lo mismo con Chavín de Huántar, considerada como la madre de las culturas del Perú pre-hispánico. Sin embargo, nuestras pesquisas nos han llevado a cuestionarnos el origen mismo de la cultura en el Perú y el poblamiento de América. Recientes descubrimientos arqueológicos, nuevas informaciones, y sorprendentes evidencias, ponen en duda las teorías existentes sobre el tema y nos obligan a replantear las hipótesis tradicionales. Estas investigaciones nos indican que el Perú es la cuna de la civilización americana y su desarrollo tuvo lugar en el mismo periodo de tiempo en el que florecieron las culturas más antiguas del mundo.
Las siguientes líneas pueden ser interpretadas a la luz de la presencia de los extraterrestres Anunnaki en América, o como otra teoría alternativa, no necesariamente alienígena, sobre el origen de la cultura en el Perú y en América.
En el Perú, el arte rupestre más antiguo que conocíamos era el de las cuevas de Pikimachay, que datan aproximadamente del 17,500 a.C., pero hace poco se descubrieron las pinturas rupestres de Aija en el departamento de Ancash que datan del 38,000 a.C. De confirmarse lo anterior, todas las teorías sobre el poblamiento de América, que supuestamente tuvo lugar alrededor de 30,000 a.C., tendrían que ser revisadas. Es más, el Perú podría ser considerado como la cuna del hombre moderno.
Según el descubridor de las pinturas rupestres de Aija, Alejo Mejía Antúnez, una de las figuras representadas muestra un “hermoso diseño de un rostro humano primitivo”.
¿Un hermoso diseño de un rostro humano primitivo hace 40,000 años?  Resultaría muy extraño pues la descripción no corresponde con la fisonomía de los Neandertales ni Cromañones que supuestamente poblaban la Tierra en ese momento y que no tenían nada de “hermosos”.
Pero eso no es todo, las evidencias que indican que las teorías sobre el origen de la cultura en América deben ser revisadas, son abrumadoras. En Sechín, ubicado en la misma región que Chavín de Huántar y Aija, se encuentran restos de una cultura que trabajó la piedra con esmero y que construyó importantes monumentos, que datan del 3,500 a.C. Es decir, la cultura Sechín se desarrolló casi al mismo tiempo que la cultura sumeria en Mesopotamia y es, hasta el momento, la más antigua de América.

Sechín Anunnaki
Entrada del centro ceremonial de Sechín. (Foto por Julian Pardo)
Sechín está dividido en dos secciones: Sechín Alto y Sechín Bajo. Según los descubrimientos hechos por el equipo que lidera el arqueólogo Peter Fuchs, una de las ruinas de Sechín Bajo, llamada “El Chankillo”, que data del 300 a.C., sería un observatorio astronómico pues sus 13 torres habrían servido para indicar los equinoccios y los solsticios.
Entre los diferentes restos arqueológicos encontrados en el lugar, se encuentra una plaza cercada por grandes piedras donde han sido representados guerreros en combate y aparentes sacrificios humanos. Los arqueólogos no saben con exactitud si el lugar se creó para dar testimonio de una sangrienta lucha entre grupos rivales o si fue más bien un lugar donde se llevaron a cabo experimentos médicos.
Las dos teorías pueden ser ciertas pero eso no es lo más importante. Lo sorprendente es que los guerreros representados en las piedras llevan una indumentaria atípica de la región andina: sus gorros se parecen a los usados para representar a los guerreros en la iconografía egipcia y sumeria,  y sus rasgos físicos no corresponden al biotipo andino sino más bien al de pueblos de origen indo-europeo como los Hititas o los Casitas.
¿Cómo es posible que en Sechín encontremos representaciones humanas con rasgos de pueblos de origen indo-europeo?
Revisemos las teorias tradicionales sobre el nacimiento y evolución de la cultura en el Perú.
La hipótesis más aceptada sobre el origen de la cultura en el Perú es la propuesta por Julio C. Tello. Según Tello, la cultura llegó al Perú por la selva, se expandió hacia la sierra para terminar estableciendo en la costa. Esta teoría ha sido puesta en duda por los trabajos de la arqueóloga Ruth Sadhy en Caral. Esta cultura prosperó mil años antes Chavín de Huántar, hacia el año 2,500 a.C.
Para los arqueólogos, Caral es un “embrión de ciudad” y se desarrolló en una región situada entre la costa pacifica y el inicio de las altitudes andinas. Nos parece entonces lógico deducir que la civilización se desplazó pasó de la costa del Perú hacia la sierra y luego a la selva.

Caral Anunnaki
Caral, una de las primeras civilizaciones del continente americano.
Reflexionemos sobre este punto: para un nómade, cazador y recolector, paleolítico americano, la selva debía ser algo así como un paraíso en la Tierra. Tenía a su alcance peces de río, frutos de los árboles y ricas raíces. No necesitaba más para subsistir.
Entonces, ¿por qué aventurarse a las alturas andinas donde no casi no existe vegetación ni fruto alguno y el clima es rudo e inclemente?
Esto no parece tener mucho sentido. Es más lógico salir de una tierra que no ofrece tantas posibilidades para la subsistencia , como el desierto costeño, y dirigirse hacia otra mucho más rica en recursos, como la selva. Esta idea tiene aún más sentido si consideramos que es más fácil controlar el agua de los ríos altiplánicos que las aguas del Océano Pacifico.
Esta nueva teoría del desplazamiento de la civilización en el Peru, nos permite comprender mejor a la cultura Chavín de Huántar, cuyos inicios se remontan alrededor de 1,000 años a.C.
¿Qué podemos decir sobre Chavín?
Ante todo, es evidente desde un punto de vista iconográfico y arquitectónico, que Chavín tuvo una influencia directa de los forjadores de la cultura Sechín. Esto se confirma con las excavaciones y dataciones hechas por los arqueólogos. Hoy sabemos que Sechín es más antigua que Chavín.
Arqueólogos e historiadores afirman que Chavín es un centro de peregrinación,  que era visitado por gente de la costa, la sierra y la selva. La cultura que allí se desarrolló, fue basada en un gobierno teocrático e influenció todas las otras culturas pre-incas de la época. Es el llamado “primer horizonte cultural” peruano. Las culturas Nazca y Paracas serían expresiones derivadas de esta cultura en la costa peruana. Las deidades zoomorfas y antropomorfas de Chavín son objeto de todo tipo de especulaciones desde hace siglos. Esto es lo que nos enseña la historia tradicional, pero como podemos imaginarnos existen otras hipótesis……

Anunnaki cabeza clava Chavín
Cabeza clava en uno de los muros de Chavín de Huántar. (Foto por Anibal Solimano)

Los Anunnaki, Sechín y Chavín

Algunas teorías, como las de Zecharia Sitchin, sostienen que los sumerios llegaron a América Central de la mano de los extraterrestres Anunnaki. Si aceptamos esta idea, podríamos explicar mejor el nacimiento y la evolución de la cultura en el Perú. ParaZecharia Sitchin, la cultura Chavín sería heredera de la influencia de la cultura Tiahuanaco y de la cultura Olmeca, que se desarrolló en América central. Para él, Chavín habría sido, además de un oráculo, un importante centro de procesamiento de minerales, especialmente el oro, como lo había sido Tiahuanaco cientos de años antes. Veamos como llega a estas conclusiones.
Según los estudios de Arthur Posnansky y de Carlos Ponce Sanginés, entre otros, la primera etapa de Tiahuanaco se sitúa alrededor de 15,000 años a.C. Es decir, es una civilización anterior al diluvio y mucho más antigua que la sumeria. Para Posnansky, el puerto de Tiahuanaco en el lago Titicaca no fue hecho para el tráfico lacustre sino para un tráfico oceánico. En esas épocas, antes del diluvio (11,000 a.C.), el altiplano boliviano se fundía en las aguas del Océano Atlántico, no existía todavía el lago Titicaca. Esta primera fase de Tiahuanaco, termina con el diluvio y después de este, como hemos visto en una entrega anterior, las montañas andinas dejaron el oro al descubierto.

Anunnaki Tiahuanaco
Parte trasera de la puerta del Sol de Tiahuanaco.
Según Zecharia Sitchin, los dioses Anunnaki mencionados en las tablillas de barro sumerias, habrían llegado a América en busca del precioso metal para explotarlo y llevarlo a su planeta. Tiahuanaco fue entonces, en palabras de Sitchin, “la capital metalúrgica de América”, hace unos 4,000 años. Su influencia llegó hasta Chavín de Huántar que sirvió también de planta de procesamiento para el oro proveniente de la sierra central, cuando el oro de Tiahuanaco empezó a agotarse, entre el año 1500 y el 1000 a.C.
En la siguiente entrega veremos como las obras de ingeniería hidráulica de Chavín presentan una clara influencia de Tiahuanaco, analizaremos más rastros de la presencia de pueblos indo-europeos en Chavín, Aija y Sechín, y finalmente revisaremos la iconografía de Chavín y de las culturas de la región comparándola con la cultura sumeria.

Anunnaki Chavín panorámica
Panorámica del complejo arqueológico de Chavín de Huántar.
Los Anunnaki, de Zecharia Sitchin, podrían haber estado en el Perú. En la entrega anterior vimos como las teorías sobre el origen de la cultura peruana merecían ser revisitadas a la luz de los recientes descubrimientos arqueológicos, sentamos un marco de interpretación, y presentamos algunas evidencias que reclaman una revisión de la historia del antiguo Perú.
Ahora, vamos a tratar de probar la existencia de un contacto directo no sólo entre Chavín y Tiahuanaco, sino también entre Chavín y la cultura Olmeca.
¿Cómo se dio este contacto?
Siguiendo con nuestra teoría alternativa, podemos presumir que cuando los Anunnaki y su mano de obra africana e indoeuropea, que habían llegado de la región mesopotámica, empezaron a agotar los recursos auríferos de las zonas cercanas a Tiahuanaco, estos decidieron desplazarse hasta Chavín de Huántar, en la sierra central del Perú, para continuar con la extracción del metal dorado.

Los Anunnaki, Tiahuanaco y Chavín

Empecemos por las evidencias de la influencia de Tiahuanaco en Chavín. Estas dos culturas se encuentran en lugares aislados o de difícil acceso pero estratégicamente situados. El complejo arquitectónico de Tiahuanaco se encuentra en la confluencia de tres ríos canalizados a través de complejos sistemas hidráulicos, que como vimos en una entrega anterior de esta serie, sirvieron para usos metalúrgicos. Lo mismo sucedió en Chavín.
El centro arquitectónico de Chavín también se encuentra en la confluencia de dos ríos: el Wacheksa y el Mosna. Estos ríos fueron canalizados a través de un sofisticado sistema hidráulico subterráneo al igual que en Tiahuanaco. Aquí tenemos una primera influencia importante de señalar.
Esto no es una coincidencia pues no se han encontrado otros trabajos de ingeniería hidráulica, tan sofisticados para la época, en otras partes del Perú. Los sistemas de control de aguas de Chavín y Tiahuanaco fueron construidos como parte de una instalación Anunnaki para procesar metales. De acuerdo con esta teoría, Chavín no es sólo un oráculo sino un importante centro de procesamiento de minerales, como lo fue Tiahuanaco.

Anunnaki Titicaca
Antes del diluvio universal, el lago Titicaca habría sido parte del océano y sus aguas habrían servido para la planta de procesamiento de metales de los Anunnaki. (Foto por Christian Haugen)
Probablemente, alrededor del año 2,000 a.C., los Anunnaki llegaron a las alturas de Chavín desde Tiahuanaco trayendo consigo su mano de obra africana, indoeuropea y algunos tiahuanaquenses. Chavín recibió de estos nuevos visitantes el culto al dios Wiracocha y tecnología avanzada para realizar estructuras arquitectónicas y sistemas hidráulicos.
En ese momento la futura cultura Chavín estaba en gestación, y no existían todavía ni el templo ni el castillo que son sus restos arqueológicos más conocidos. La representación iconográfica de razas no originarias de América Latina (como los africanos, casitas e hititas), encontradas en Aija, Sechin y en Chavín de Huántar nos dan indicios de esta migración. Los africanos e indoeuropeos que, dirigidos por los Anunnaki, migraron de Tiahuanaco a Chavin, se habrían podido ir quedando por el camino influenciando culturas regionales como las de Aija y Sechin.
Especial atención merece el siguiente busto de piedra (adornado con un turbante) con rasgos faciales que no corresponden a los aborígenes del antiguo Perú.
¿Qué otras evidencias existen de esta migración?
Para la arqueología tradicional, encontrar el rastro que apoye la migración de los Anunnaki de Tiahuanaco a Chavín de Huántar, no es evidente todavía. Sin embargo, hay precisiones matemáticas en la arquitectura de ambas culturas que no pueden ser atribuidas a una mera coincidencia.
“En Chavín, al igual que en Tiahuanaco los diseñadores han utilizado la diagonal como punto de partida de todas las medidas en cuanto a la arquitectura. Y principalmente, también en el arte lítico… Esta medida de 35,50 metros es la medida clave utilizada por los arquitectos de Chavín. Una medida que  parece haber sido una suerte de código secreto solamente comprensible para los entendidos en matemáticas.” (María Scholten)
Este código matemático al que alude la doctora Scholten, probaría otra transferencia de conocimiento de Tiahuanaco a Chavín.

Anunnaki Wiracocha
A la derecha el supuesto dios Wiracocha representado por la cultura Tiahuanaco en la Puerta del Sol. A la izquierda, el mismo dios representado por la cultura Chavín en la estela Raimondi. Los dos tienen un báculo en cada mano.
La representación del dios Wiracocha, originario de Tiahuanaco, en la cultura Chavín es otra evidencia. Las semejanzas entre el supuesto Wiracocha de la Puerta del Sol en Tiahuanaco y el ser antropomorfo representado en la Estela Raimondi de Chavín, saltan a la vista. Las únicas diferencias están dadas por algunos rasgos felinos (garras y colmillos), que adquiere el supuesto dios Wiracocha en Chavín, como consecuencia de la fauna de la región. No es una coincidencia que dos culturas separadas por cientos de kilómetros y más de 1,000 años, hayan representado a un ser, supuestamente divino, de manera similar y con una especie de báculo en cada mano.
Para Los Divulgadores, el dios Wiracocha podría ser el lider Anunnaki del grupo que llegó hasta las orillas del lago Titicaca y desarrolló la cultura Tiahuanaco.
Es más, la influencia de Chavín en otras culturas pre-incas como Paracas y Nazca, se puede entender a partir de la evolución de la representación del supuesto Wiracocha en estas culturas. Estaríamos viendo la subsistencia de la divinidad principal de la cultura Tiahuanaco en la costa peruana hasta mediados del siglo VIII d.C. Esto lo veremos en detalle en otra entrega de esta serie, cuando analicemos la cultura Nazca.

Los Anunnaki, los Olmecas y Chavín

La cultura Olmeca (3,000 a.C. a 500 d.C. aprox.) también tuvo contacto e influenció a los habitantes de la región que luego se desarrollarían la cultura Chavín
Según Zecharia Sitchin, fueron dos grupos diferentes de Anunnaki los que llegaron a Tiahuanaco y a la región donde se desarrolló la cultura Olmeca. Estas dos grupos se encontrarían más tarde en Chavín. Sitchin apoya su teoría en dos hallazgos importantes:
Un episodio del relato épico del Gilgamesh, el rey sumerio de Uruk, narra la lucha entre este héroe y dos leones. El hecho fue representado por los Hititas (pueblo indoeuropeo), colocando al héroe flanqueado por dos leones. La misma escena está representada en las piedras labradas encontradas en Aija, como podemos ver en la ilustración siguiente. Según Zecharia Sitchin, fueron los pueblos de origen indoeuropeo que llegaron con los Anunnaki a América Central, quienes habrían traído la historia de Gilgamesh a la sierra central del Perú.

Anunnakl Aija, Hititas
La similitud entre el monumento Hitita en la parte superior y las representaciones peruanas en la parte inferior es evidente.
Estos pueblos se fundieron con la cultura Olmeca (o dieron origen a la misma) en América Central y luego llegaron a costas peruanas por vía marítima, para finalmente afincarse en la región del actual departamento de Ancash, donde se encuentra Chavín.
Otro elemento que sustenta la teoría de la migración Olmeca es la representación de un dragón bicéfalo encontrada en la zona de Rurek, cerca de Aija. El dragón está representado en el escudo de un guerrero tallado en piedra. La representación de dragones bicéfalos no es propia de la región andina sino más bien de las culturas del medio oriente o de Europa.
La teoría de Zecharia Sitchin propone que en la región de Chavín confluyeron dos civilizaciones, la Olmeca y la Tiahuanaco. Cabe preguntarse entonces, si lograron convivir en paz o si hubo un conflicto.
Al parecer hubo conflicto.
No muy lejos de Chavín se encuentran los restos arqueológicos de Sechín. En los muros y bloques de piedra de su estructura principal encontramos representaciones iconográficas, que dan cuenta de una sangrienta batalla, en las que se aprecian hombres mutilados con evidentes rasgos africanos. Esta podría ser la confirmación del enfrentamiento entre los que llegaron de Tiahuanaco y los que llegaron de América Central.
El problema es que la cultura Olmeca está datada, por la arqueología “oficial”, alrededor de 1,500 años a.C. y los restos de Sechín se sitúan entre 2,500 y 3,0o0 años a.C. Con estas diferencias temporales sería imposible que los Olmecas puedan haber estado en tierras peruanas en el momento en que se erigió el memorial de Sechín. Sin embargo, una cronología diferente podría corroborar la hipótesis del enfrentamiento entre Tiahuanaco y Olmecas.

Anunnaki Sechin
Los guerreros tallados en las piedras de Sechín dan cuenta de una batalla.
Las investigaciones de Zecharia Sitchin sitúan el origen de la cultura Olmeca hacia el 3,000 a.C. basándose en análisis de representaciones artísticas, y en una serie de misteriosos acontecimientos.
Los Divulgadores proponemos que, de confirmarse la hipótesis de Zecharia Sitchin sobre la antigüedad de los Olmecas, Sechín sería el lugar del feroz enfrentamiento entre Tiahuanacos y Olmecas, del cual resultaron vencedores los Tiahuanaquenses. Como resultado de la victoria, estos se afianzaron en la zona y tiempo después dieron origen a la cultura Chavín de Huántar. No podemos saber si el enfrentamiento entre estas dos culturas involucró a los Anunnaki, o si una división al interior de los Anunnaki fue el detonante, o si sucedió después que los Anunnaki dejaron el planeta o la región.
En la siguiente entrega veremos la posible presencia Anunnaki en las culturas pre-incas de la costa del Perú como Nazca, Mochica y Chimú.


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